El Gobierno Nacional oficializó este 8 de abril de 2026 el incremento salarial para los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional mediante el Decreto 0384. El ajuste, que tiene efectos retroactivos desde el 1 de enero del presente año, se verá reflejado en las nóminas de los uniformados a partir del mes de mayo. Esta medida no solo busca mejorar las condiciones económicas del personal, sino también realizar una nivelación salarial histórica para la base de la suboficialidad en reconocimiento a su labor.
La normativa, firmada por el presidente Gustavo Petro y los ministros de Defensa y Hacienda, establece que el salario base de un general sirve como referencia para calcular los ingresos de los demás grados. Para la alta oficialidad y los grados intermedios, incluyendo desde generales hasta patrulleros, el aumento será del 7% sobre su asignación mensual. Este porcentaje se sitúa por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del año 2025, el cual cerró en 5,1%, garantizando así una mejora real en el poder adquisitivo.
El decreto destaca un aumento diferencial y más robusto para los grados de la base, buscando corregir brechas históricas en la estructura de remuneración. En este sentido, los sargentos segundos, suboficiales segundos y técnicos segundos recibirán un incremento del 11,88%. Por su parte, los cabos primeros y técnicos terceros verán un ajuste del 20,20%, mientras que para los cabos segundos y marineros primeros el aumento será del 23,23%, reflejando el compromiso estatal con el bienestar de quienes ejecutan las operaciones en el terreno.
La mayor proporción del ajuste salarial se concentrará en los grados iniciales de la carrera de suboficial, donde los cabos terceros, marineros segundos y aerotécnicos recibirán un incremento del 25,60%. De igual manera, se confirmó que para los soldados e infantes de marina profesionales el aumento fijado es del 23%. Con estos recursos ya asegurados por el Ministerio de Hacienda, el Gobierno busca exaltar la labor de los hombres y mujeres desplegados en las zonas más complejas de la geografía nacional defendiendo la soberanía.
Es fundamental aclarar que los porcentajes mencionados se aplican directamente sobre el salario básico mensual devengado por el personal uniformado. A estos montos se les deben sumar las primas y bonificaciones legales a las que tiene derecho cada integrante según su especialidad, tiempo de servicio y ubicación geográfica. Esta estructura proporcional permite mantener la jerarquía institucional mientras se fortalece la estabilidad financiera de las familias vinculadas a la Fuerza Pública, promoviendo una carrera militar y policial mucho más digna.
La decisión administrativa responde a una estrategia integral de seguridad humana, donde el bienestar del uniformado es el eje central para el fortalecimiento del orden público. Al superar el margen del IPC, el ajuste salarial compensa las presiones inflacionarias del último año y motiva la permanencia del talento humano calificado en las instituciones. El Ministerio de Defensa reiteró que el pago de los retroactivos correspondientes a los primeros cuatro meses del año se realizará de forma cumplida junto con la mensualidad de mayo.
La Directora del Departamento Administrativo de la Función Pública, Mariela Barragán, señaló que este decreto es el resultado de un estudio técnico riguroso que buscaba la equidad dentro de las fuerzas. La nivelación salarial para la suboficialidad era una demanda sentida que hoy se materializa con cifras que, en algunos casos, quintuplican la inflación registrada. Este esfuerzo fiscal representa una de las inversiones más significativas en talento humano para el sector defensa en la última década, consolidando una política de incentivos clara.
Finalmente, el Gobierno Nacional reafirma que la seguridad y el bienestar de la población civil dependen directamente de una Fuerza Pública motivada y bien remunerada. Con la firma de este decreto, se envía un mensaje de respaldo a los miles de uniformados que protegen los derechos de los colombianos en 2026. La mejora en los ingresos básicos mensuales es solo un componente de la apuesta por la profesionalización y la excelencia operativa que se busca proyectar tanto en las Fuerzas Militares como en la Policía Nacional.
