El turismo en Colombia atraviesa una transformación marcada por nuevas motivaciones de viaje. Según la Encuesta Mensual de Alojamiento del DANE, el ocio se consolida como la principal razón por la cual las personas se desplazan dentro del país. Esta tendencia, alineada con proyecciones de ANATO para 2026, refleja un viajero que busca más que hospedaje: quiere experiencias integrales que combinen descanso, naturaleza, cultura y bienestar durante su estadía.
En este escenario, la hotelería urbana comienza a evolucionar hacia modelos que integran múltiples servicios en un solo lugar. Los hoteles ya no compiten únicamente por la tasa de ocupación, sino por la capacidad de ofrecer experiencias que conecten al visitante con el entorno. Gastronomía local, actividades al aire libre, bienestar y propuestas culturales se convierten en parte central de una oferta pensada para un viajero más exigente.
Este cambio responde también a transformaciones en los hábitos de consumo turístico. El visitante contemporáneo analiza con mayor detalle el destino que elige y prioriza propuestas que le permitan interactuar con el territorio. El alojamiento deja de ser un servicio aislado para convertirse en un punto de encuentro entre la experiencia urbana, la identidad cultural y las posibilidades de exploración que ofrece cada ciudad.
Dentro de esta tendencia, cadenas hoteleras como Movich Hotels han comenzado a rediseñar su estrategia para responder a las nuevas expectativas del mercado. La compañía ha apostado por un modelo que conecta hospitalidad, gastronomía, bienestar y actividades experienciales en una misma propuesta de valor, adaptando su oferta a la identidad y características de cada destino donde opera.
La iniciativa denominada “¡Sí con Movich!” se presenta como la apuesta de la cadena para 2026. Con ella busca posicionar sus hoteles como espacios que trascienden la función tradicional de alojamiento, convirtiéndose en plataformas donde el viajero puede articular descanso, exploración del entorno, actividades deportivas y experiencias culturales en un mismo lugar.
Bajo esta lógica surgen propuestas como Explore & Travel, un programa que promueve actividades diseñadas para conectar a los visitantes con el entorno natural y urbano. Entre ellas se incluyen recorridos en bicicleta, avistamiento de aves y experiencias de naturaleza que responden a una demanda creciente por turismo sostenible y actividades al aire libre.
La presencia de la cadena en diferentes ciudades del país también forma parte de esta estrategia. Movich Hotels opera en destinos como Barranquilla, Cali, Cartagena, Pereira, Rionegro, Medellín y Bogotá, ubicando sus hoteles cerca de aeropuertos o principales corredores urbanos, lo que facilita el acceso tanto a viajeros de ocio como a quienes se movilizan por motivos corporativos.
En ciudades como Rionegro, por ejemplo, el hotel Las Lomas ha desarrollado servicios especializados para aficionados al ciclismo de ruta, mientras que en Pereira se impulsan planes de naturaleza relacionados con el avistamiento de aves. En Barranquilla y Bogotá, por su parte, la oferta se orienta a viajeros de negocios y a quienes buscan combinar agendas laborales con espacios de descanso.
El modelo también incorpora una fuerte apuesta por el bienestar. Los spas, concebidos como espacios de desconexión frente a la rutina laboral y digital, se integran a la experiencia de viaje junto con salones para eventos, congresos y celebraciones familiares, ampliando el alcance de los hoteles más allá del turismo tradicional.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Colombia se posiciona entre los 20 destinos turísticos más dinámicos del mundo. Este crecimiento ha impulsado a las cadenas hoteleras a replantear su oferta para adaptarse a un mercado cada vez más competitivo y a un visitante que prioriza experiencias significativas durante su estadía.
“Consolidamos un ecosistema donde el alojamiento es el eje, pero se fortalece con gastronomía, bienestar, eventos y turismo experiencial a través de Explore & Travel. Así respondemos a un viajero que busca conectar su propósito de viaje con la identidad y biodiversidad del territorio”, señaló Laura Quintana, vicepresidenta comercial de Movich Hotels.
La evolución de la hotelería en Colombia muestra que el turismo ya no gira únicamente alrededor del hospedaje. El viaje comienza a entenderse como una experiencia integral en la que confluyen descanso, cultura, naturaleza y bienestar, un escenario en el que las cadenas hoteleras buscan posicionarse como actores estratégicos del nuevo modelo turístico del país.
