La Policía Nacional inhabilitó una infraestructura clandestina utilizada para el procesamiento de cocaína en zona rural del municipio de Barbacoas, en el departamento de Nariño. La operación fue desarrollada por unidades de la Dirección de Antinarcóticos en el marco de la estrategia Esmeralda Plus, orientada a debilitar las economías ilegales vinculadas al narcotráfico en distintas regiones del país.
Durante el procedimiento operativo, los uniformados hallaron 1.317 kilogramos de cocaína listos para su comercialización. En el lugar también fueron encontrados 4.255 galones de insumos químicos líquidos y 1.900 kilogramos de insumos sólidos utilizados para la producción de estupefacientes, lo que evidenciaría la capacidad industrial de la infraestructura para el procesamiento de droga.
Según las autoridades, la instalación clandestina operaba en una zona rural estratégica para la salida de cargamentos ilícitos hacia rutas internacionales. El laboratorio contaba con los elementos necesarios para el procesamiento y almacenamiento de cocaína, lo que permitía sostener una producción constante dentro de la cadena del narcotráfico en el suroccidente del país.
Las investigaciones adelantadas por los organismos de inteligencia permitieron establecer que esta infraestructura sería utilizada por una organización narcotraficante que opera en la región. De acuerdo con los reportes oficiales, el grupo criminal pagaba el denominado impuesto por gramaje de producción a la estructura ilegal conocida como “Iván Ríos”.
Este pago ilegal tenía como propósito garantizar el funcionamiento del laboratorio y asegurar la protección de los cargamentos de droga durante su traslado hacia zonas fronterizas. Las autoridades indicaron que esta modalidad es utilizada por redes criminales para mantener control territorial y facilitar el tránsito de sustancias ilícitas.
Los análisis de inteligencia también señalan que la organización tenía la capacidad de producir aproximadamente tres toneladas mensuales de cocaína. Parte de estos cargamentos eran movilizados hacia áreas cercanas a la frontera con Ecuador, desde donde posteriormente se proyectaban hacia mercados internacionales del narcotráfico.
Con la destrucción de esta infraestructura clandestina, la Policía Nacional estima una afectación económica cercana a los 5.000 millones de pesos para las organizaciones criminales. Además, se evitó que cerca de tres millones de dosis de cocaína llegaran a circuitos de comercialización ilegal en distintos países.
El director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, brigadier general William Castaño Ramos, señaló que este resultado hace parte de la ofensiva permanente contra las economías ilícitas que financian estructuras criminales en el país. Según indicó, estas acciones buscan debilitar las redes de narcotráfico que afectan la seguridad y la convivencia en distintas regiones.
Las autoridades reiteraron su llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad relacionada con el narcotráfico. La Policía Nacional recordó que la información puede ser reportada a través de la Línea Antidrogas 167, donde se garantiza absoluta reserva para quienes suministren datos que contribuyan a combatir estas organizaciones ilegales.
