El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, bajo el liderazgo de la ministra Diana Marcela Morales, fortalece la Semana Santa como la temporada turística más relevante del país. En marzo de 2026, la entidad proyecta la movilización de más de 12 millones de viajeros, consolidando este sector como motor de desarrollo regional. La estrategia busca articular la fe, el patrimonio y la diversidad cultural en una oferta estructurada y competitiva para los visitantes nacionales y extranjeros. El turismo se ratifica como herramienta de transformación territorial.
La Semana Santa de 2026 proyecta una dinámica de movilidad superior a los años anteriores en todo el territorio nacional. Según cifras de la Superintendencia de Transporte, se estima la movilización de 10,8 millones de pasajeros por vía terrestre, representando un crecimiento del 7% frente a 2025. Por su parte, la Aeronáutica Civil prevé que 1,9 millones de personas utilicen el transporte aéreo, con una participación del 64% en vuelos nacionales. Estas cifras reflejan una tendencia positiva y reafirman el papel de esta temporada vacacional.
Bajo el lema "Colombia, el País de la Belleza", el Gobierno Nacional invita a recorrer los senderos de la identidad y la sostenibilidad. La ministra Morales afirmó que el turismo es una oportunidad para reconocer la riqueza natural de las regiones y generar nuevas oportunidades locales. Ser peregrino implica caminar con responsabilidad, conectando la tradición religiosa con el respeto por los ecosistemas andinos y caribeños. La oferta organizada responde a diferentes perfiles de viajeros, desde los devotos hasta quienes buscan escapadas culturales de corta duración.
En la categoría de destinos imperdibles, se destacan íconos de fe como Popayán, Pamplona, Mompox, Buga y el Santuario de Las Lajas. Estos territorios proyectan a Colombia internacionalmente por la fuerza de sus tradiciones centenarias y su invaluable valor arquitectónico. Por otro lado, lugares como Villa de Leyva, Barichara, Santa Fe de Antioquia y Zipaquirá ofrecen experiencias de cercanía y cultura viva. Estos municipios integran la arquitectura colonial con una oferta gastronómica diversa, ideal para viajes familiares durante los días santos.
El turismo estrictamente religioso encuentra su mayor expresión en poblaciones como Chiquinquirá, Bojacá, Ipiales, Pasto y Tunja este año. En estos puntos, la peregrinación colectiva moviliza a miles de fieles que buscan fortalecer sus creencias en santuarios de gran importancia histórica. Asimismo, el enfoque de turismo responsable cobra relevancia en destinos emergentes como Salamina, Jericó, Marinilla y Ciénaga de Oro. En estos lugares, la experiencia turística se desarrolla en armonía con las comunidades receptoras, promoviendo prácticas sostenibles que protegen el patrimonio.
La oferta turística del país se estructura a partir de una estrategia que integra destinos clave de posicionamiento global y territorios en consolidación. El Ministerio continúa avanzando en la promoción de un turismo que dinamiza las economías locales y posiciona a la nación como un destino auténtico. El énfasis en la peregrinación y las escapadas culturales permite diversificar la experiencia del viajero, evitando la saturación de los centros tradicionales. De esta manera, se garantiza una distribución equitativa de los ingresos turísticos en el país.
Un componente vital de esta temporada es el llamado a proteger la riqueza natural y biodiversa de los ecosistemas colombianos. La palma de cera, árbol nacional, es fundamental para el equilibrio ambiental y no debe ser utilizada en las celebraciones religiosas. El Gobierno Nacional invita a celebrar estas tradiciones con alternativas sostenibles y a rechazar cualquier práctica que afecte la fauna y flora silvestre. Ser peregrino también significa ser un guardián de la naturaleza, respetando los paisajes que distinguen a Colombia como un destino de clase mundial.
Finalmente, con más de 12 millones de viajeros proyectados, la Semana Santa reafirma su papel como el principal pico de movilidad nacional. Las acciones del Ministerio de Comercio buscan que cada visitante descubra la diversidad y belleza de los territorios de manera segura. El turismo responsable y la fe se unen para fortalecer la proyección internacional del país en este 2026. La coordinación entre las autoridades de transporte y migración asegura que la temporada sea un éxito logístico para todos los habitantes y turistas extranjeros.
