Más de 7.400 estudiantes en Colombia contarán con nuevos espacios para su formación gracias a la puesta en marcha de 16 proyectos de infraestructura educativa con construcción modular que se desarrollan en distintas regiones del país. Estas iniciativas hacen parte del Plan de Espacios Educativos como Centro de la Vida Comunitaria, impulsado por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Educación y la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas.
Uno de los proyectos más representativos es el Multicampus de Suba, ubicado en el noroccidente de Bogotá. Esta infraestructura tendrá capacidad para 920 estudiantes y contará con más de 5.500 metros cuadrados de módulos educativos y áreas comunes. De acuerdo con las autoridades, si la Alcaldía de Bogotá avanza con la entrega del lote, las obras podrían comenzar desde el próximo lunes.
El desarrollo de estos proyectos se extiende a diferentes territorios del país. La Agencia Nacional Inmobiliaria ejecuta iniciativas en departamentos como Cesar, Córdoba, Putumayo, Magdalena, Bolívar, Cundinamarca, Antioquia, Boyacá, San Andrés, Nariño, Sucre y Valle del Cauca, además de la capital del país, con el propósito de ampliar el acceso a la educación y fortalecer la infraestructura pública.
Como parte del seguimiento a esta estrategia de infraestructura educativa, el ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, visitó una de las plantas de producción ubicada en el municipio de Mosquera, Cundinamarca. Durante el recorrido, verificó el proceso industrial mediante el cual se fabrican los módulos que posteriormente serán instalados en las instituciones educativas.
En estas plantas se producen los distintos componentes que conforman los espacios académicos, entre ellos aulas, laboratorios, oficinas administrativas, cocinas y baterías sanitarias. Cada uno de estos elementos se fabrica previamente en la planta industrial y luego se transporta hasta el lugar donde será ensamblado como parte del nuevo complejo educativo.
Según explicó Nicolás Corso, director de la Agencia Nacional Inmobiliaria, la construcción modular permite reducir significativamente los tiempos de ejecución de los proyectos. Mientras una obra tradicional puede tardar cerca de un año, una infraestructura educativa construida bajo este sistema puede completarse en aproximadamente seis meses.
Este modelo de construcción también aporta beneficios ambientales y operativos. Al realizar gran parte del proceso en planta se reduce la generación de residuos de obra, se minimiza la intervención directa sobre el terreno y se facilita la ampliación futura de las instituciones mediante la incorporación de nuevos módulos.
La inversión inicial destinada a estos proyectos supera los 271.315 millones de pesos. Con estos recursos se busca ampliar la capacidad de las instituciones educativas públicas y mejorar las condiciones de aprendizaje para estudiantes y docentes en diferentes regiones del país, fortaleciendo el acceso a la educación y el desarrollo de las comunidades.

