La obesidad: un desafío de salud pública y la ruta hacia la recuperación

 

La obesidad dejó de ser vista únicamente como una preocupación estética para consolidarse como una enfermedad crónica compleja que representa un riesgo significativo para la salud pública. En Colombia y en el mundo, su avance ha transformado los sistemas sanitarios y ha encendido alertas sobre la necesidad de intervenciones estructurales. Se trata de una condición multicausal que exige comprensión médica, acompañamiento interdisciplinario y políticas preventivas sostenidas en el tiempo.

De acuerdo con el Grupo de Cirugía Bariátrica y Metabólica de la Clínica Reina Sofía, la obesidad no es simplemente el resultado de la falta de voluntad individual. Es una patología en la que confluyen factores genéticos, metabólicos y ambientales que inciden en la regulación del apetito, el gasto energético y la acumulación de grasa corporal. Esta visión clínica busca desmontar estigmas y promover un enfoque basado en evidencia científica y atención integral.

El diagnóstico principal se establece mediante el Índice de Masa Corporal (IMC), considerando obesidad un valor igual o superior a 30 kg/m². Sin embargo, los especialistas advierten que no basta con esa medición. La distribución de la grasa, especialmente la abdominal, constituye un indicador determinante del riesgo metabólico y cardiovascular, ya que se asocia con mayor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas de alto impacto.

El doctor Andrés Ospina, cirujano bariátrico de la Clínica Reina Sofía, señala que el sedentarismo contemporáneo, impulsado por la automatización y el uso intensivo de pantallas, se combina con un entorno “obesogénico”. En este predominan alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas saturadas. A ello se suman factores psicológicos como el estrés, trastornos del sueño y predisposiciones genéticas que dificultan mantener un peso saludable únicamente mediante dieta y ejercicio.

Las consecuencias de la obesidad afectan casi todos los sistemas del organismo. Según el doctor Álvaro Valencia, del Grupo de Cirugía Bariátrica y Metabólica de la Clínica Reina Sofía, esta condición es uno de los principales factores de riesgo para diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. También se asocia con mayor probabilidad de desarrollar varios tipos de cáncer, apnea obstructiva del sueño y trastornos osteoarticulares graves como la osteoartritis.

En Colombia, las cifras evidencian la magnitud del problema. Aproximadamente el 26 % de los adultos presenta obesidad y más del 60 % de la población tiene exceso de peso, incluyendo sobrepeso. Estos datos reflejan una transición nutricional acelerada, marcada por mayor acceso a dietas de bajo valor nutricional y estilos de vida sedentarios. El fenómeno se consolida así como uno de los mayores retos para el sistema de salud nacional.

Frente a casos de obesidad con IMC superior a 30 kg/m², la cirugía bariátrica ha demostrado ser la intervención más efectiva a largo plazo. Estudios citados por la Asociación Colombiana de Endocrinología indican que este procedimiento puede facilitar una pérdida de entre el 40 % y el 75 % del exceso de peso. Además, actúa como cirugía metabólica, favoreciendo la remisión de la diabetes tipo 2 y mejorando indicadores cardiovasculares.

El doctor Humberto Jiménez, cirujano bariátrico de la Clínica Reina Sofía y Clínica Colsanitas, enfatiza que el éxito del procedimiento depende de un acompañamiento multidisciplinario. Nutricionistas, psicólogos y especialistas en actividad física cumplen un papel esencial para consolidar nuevos hábitos y evitar la reganancia de peso. La evidencia científica respalda que combatir la obesidad es una cuestión de salud integral y supervivencia, no de apariencia.

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