Gobierno insiste en consolidar la transición energética como política de Estado para garantizar seguridad en Colombia

 

El Gobierno nacional reiteró su apuesta por consolidar la transición energética como una política de Estado, con el objetivo de garantizar la seguridad y estabilidad del sistema en Colombia. El pronunciamiento se dio en el marco del foro “Abastecimiento con Calidad y Almacenamiento Energético en Colombia”, organizado por la Contraloría General de la República, donde se abordaron los principales retos del sector en medio de un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y cambio climático.

Durante el evento, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, enfatizó que la política energética del país debe trascender los periodos de gobierno y consolidarse como una estrategia de largo plazo. Según señaló, la transición energética no puede depender de coyunturas políticas, sino que debe garantizar continuidad, estabilidad y confianza para el desarrollo del sector y la seguridad en el abastecimiento.

El jefe de la cartera destacó que Colombia ha avanzado en el fortalecimiento de su matriz energética mediante el impulso de fuentes limpias, especialmente en el desarrollo de energía solar. Asimismo, resaltó la creación de comunidades energéticas como un mecanismo para democratizar el acceso a la energía y promover modelos sostenibles en los territorios.

En materia regulatoria, el Gobierno ha venido estructurando marcos normativos para el almacenamiento de energía, un componente clave para asegurar la estabilidad del sistema eléctrico, especialmente en escenarios de alta variabilidad climática. Estas medidas buscan atraer inversión y facilitar la integración de nuevas tecnologías al sistema energético nacional.

El ministro también hizo referencia a la necesidad de anticiparse a fenómenos como El Niño, que históricamente han puesto presión sobre la capacidad de generación del país. En ese sentido, aseguró que se están fortaleciendo los mecanismos de planificación y articulación institucional para prevenir riesgos de desabastecimiento en los próximos meses.

Otro de los puntos centrales de su intervención fue la sostenibilidad financiera del sistema energético. Palma advirtió que el sector enfrenta desafíos asociados a restricciones fiscales, lo que exige decisiones responsables y coordinadas entre los distintos actores para garantizar su viabilidad en el mediano y largo plazo.

El Gobierno sostuvo que la transición energética en Colombia avanza con resultados concretos, no solo en capacidad instalada, sino también en condiciones regulatorias que permiten dinamizar el mercado. La apuesta incluye atraer inversión, fortalecer la infraestructura y ampliar la cobertura en zonas históricamente rezagadas.

En su intervención, el ministro insistió en que la política energética debe centrarse en el bienestar de los ciudadanos, reconociendo el acceso a la energía como un elemento fundamental para el desarrollo social y económico. En ese contexto, planteó la necesidad de blindar estas decisiones de los debates coyunturales y electorales.

Finalmente, el Ministerio de Minas y Energía reiteró su disposición a mantener el diálogo con los diferentes actores del sector, con el fin de construir consensos que permitan avanzar hacia una transición energética justa, sostenible y alineada con las necesidades del país, garantizando abastecimiento, acceso y equidad para todos los colombianos.

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