Francia Márquez exige fin del veto étnico en comisiones de reparación durante Cumbre CELAC-África

 

La vicepresidenta de la República, Francia Márquez Mina, propuso una modificación estructural para garantizar la participación activa de los pueblos étnicos en la toma de decisiones estatales. Durante la instalación del pilar de Reparación Histórica y Justicia Étnico-Racial, en el marco del Foro de Alto Nivel Celac-África desarrollado en Bogotá, la alta mandataria solicitó que las comunidades afrocolombianas e indígenas tengan voz y voto dentro de la Comisión Intersectorial Nacional de Reparación Histórica. Esta iniciativa busca consolidar una arquitectura institucional mucho más equitativa, democrática y verdaderamente representativa.

Actualmente, la participación directa de estas comunidades enfrenta un importante obstáculo normativo en la legislación vigente. El artículo cuarenta y cinco de la ley expedida en el año noventa y ocho establece que únicamente las entidades gubernamentales pueden integrar este tipo de comisiones intersectoriales. Para la funcionaria, esta disposición legal contradice los principios de la Constitución Nacional y los diferentes tratados internacionales ratificados por el país. La mandataria calificó esta limitación como una evidente muestra de institucionalidad colonial que debe transformarse para superar los años de exclusión sistémica.

La Comisión Intersectorial Nacional de Reparación Histórica fue creada mediante un decreto presidencial reciente y es liderada directamente por la Vicepresidencia. Su objetivo principal es coordinar a las distintas entidades estatales para formular una política pública enfocada en superar los profundos efectos del racismo y la esclavización. Al permitir el ingreso formal de los líderes sociales con capacidad de decisión, se busca que las poblaciones históricamente marginadas puedan participar plenamente en la construcción de su propio futuro, garantizando condiciones de absoluta igualdad y justicia social comunitaria.

En su discurso de apertura ante las diferentes delegaciones internacionales, Márquez destacó que América Latina, el Caribe y África comparten una dolorosa historia común. Este vínculo transatlántico está fuertemente marcado por la colonización europea, el genocidio sistemático de los pueblos originarios y múltiples formas de despojo territorial y económico. La vicepresidenta enfatizó que las antiguas rutas marítimas de la esclavización humana deben convertirse ahora en caminos de genuina libertad. Estas nuevas conexiones intercontinentales tienen que generar oportunidades reales de desarrollo para todas las naciones del sur global.

La representante del poder ejecutivo colombiano manifestó que el Estado tiene la obligación moral de asumir seriamente las exigencias de reparación de las víctimas. Los descendientes de las poblaciones esclavizadas continúan enfrentando condiciones de extrema pobreza, desplazamiento forzado y profundas desigualdades sociales. Por lo tanto, las reparaciones históricas no son una simple concesión, sino una condición indispensable para transformar las asimétricas relaciones de poder actuales. Este proceso de reconocimiento es fundamental para la consolidación definitiva de sociedades contemporáneas que sean estructuralmente más justas, democráticas y verdaderamente inclusivas.

Como la primera mujer afrodescendiente en ocupar este alto cargo en el Estado colombiano, Márquez reafirmó su inquebrantable compromiso personal con esta ambiciosa agenda internacional. Aseguró que su gestión gubernamental ha estado fundamentada permanentemente en la necesaria restauración de la dignidad de las comunidades vulnerables. Para lograr este ambicioso objetivo social, indicó que es imperativo reconocer que ciertas dinámicas opresivas siguen vigentes dentro de las estructuras burocráticas modernas. Su trabajo diplomático busca fortalecer la memoria colectiva regional y promover alianzas estratégicas duraderas con las naciones del continente africano.

El impulso de esta agenda birregional posiciona a la actual administración como un actor clave en la política de justicia racial internacional. Durante su contundente intervención diplomática, la vicepresidenta reiteró que el trabajo conjunto puede cambiar drásticamente las reglas del juego para los pueblos tradicionalmente marginados. La cooperación constante entre los países del sur global resulta vital para exigir el cumplimiento de las responsabilidades históricas. Esta estrategia multilateral demuestra que las regiones en desarrollo son considerablemente más fuertes cuando deciden unificar sus voces ante la comunidad internacional.

El encuentro diplomático de alto nivel continuará sus sesiones abordando ejes temáticos centrados en el comercio equitativo y la inversión económica birregional. Los paneles de discusión facilitarán nuevos espacios para promover plataformas de cooperación técnica y consolidar alternativas de financiamiento que impulsen la infraestructura regional. Asimismo, se realizarán diversas reuniones de coordinación entre las distintas cancillerías y autoridades económicas invitadas al importante evento internacional. El foro internacional concluirá oficialmente con una muestra artística diseñada para celebrar los inquebrantables lazos culturales que conectan permanentemente a ambos continentes.

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