En el marco del Día Mundial del Riñón, la empresa de atención médica emi Falck hizo un llamado a fortalecer los hábitos de autocuidado y la detección temprana para prevenir la Enfermedad Renal Crónica, una condición que puede avanzar silenciosamente y generar graves complicaciones para la salud si no se identifica y trata a tiempo.
La enfermedad renal crónica es una afección progresiva que deteriora la función de los riñones y puede provocar la pérdida gradual de su capacidad de filtración. A nivel mundial se estima que cerca de 850 millones de personas viven con esta enfermedad, lo que la convierte en uno de los principales retos de salud pública en diferentes países.
Cuando no se detecta de forma temprana, la enfermedad puede evolucionar hacia insuficiencia renal terminal, situación que requiere tratamientos complejos como diálisis o trasplante. Este proceso también aumenta el riesgo de mortalidad y afecta de manera significativa la calidad de vida de quienes la padecen.
En Colombia, la enfermedad renal crónica está asociada a condiciones de alta prevalencia como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo y las enfermedades cardiovasculares. Los antecedentes familiares también pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta patología.
Uno de los principales desafíos de la enfermedad es que suele permanecer sin síntomas en sus primeras etapas. Por esta razón, las autoridades sanitarias recomiendan realizar controles periódicos que permitan detectar alteraciones en la función renal antes de que aparezcan complicaciones mayores.
El diagnóstico temprano puede realizarse mediante pruebas sencillas, como la medición de creatinina en sangre y el análisis de orina. Estos exámenes permiten evaluar el funcionamiento de los riñones e identificar posibles señales de daño renal en etapas iniciales.
Para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad renal, especialistas recomiendan mantener hábitos de vida saludables. Entre ellos se destaca una adecuada hidratación, consumiendo agua de manera regular durante el día, lo que ayuda a mantener el funcionamiento adecuado de los riñones.
También se aconseja reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados, priorizando una dieta balanceada rica en frutas, verduras y alimentos frescos. Estas prácticas contribuyen al control de la presión arterial y al mantenimiento de un peso saludable.
La actividad física regular es otro factor clave para la prevención. Los expertos sugieren realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio en adultos, así como mantener controladas enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión mediante seguimiento médico y cumplimiento de los tratamientos indicados.
El gerente de la Red Médica de emi Falck, Alejandro Rivas, explicó que la prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales para reducir los efectos de esta enfermedad. Según señaló, promover una cultura de autocuidado y realizar controles médicos oportunos puede marcar una diferencia significativa en la salud a largo plazo.
Finalmente, la entidad reiteró su compromiso con la promoción de estilos de vida saludables y el fortalecimiento de la educación en salud. El objetivo es sensibilizar a la población sobre la importancia del cuidado renal y apoyar las políticas públicas orientadas a prevenir y detectar oportunamente las enfermedades renales.
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Salud
