La Policía Nacional de Colombia asestó un golpe contundente contra las estructuras dedicadas al microtráfico de estupefacientes en el departamento de Cundinamarca. En una operación de asalto realizada en el corregimiento de Puerto Libre, las autoridades lograron la captura en flagrancia de 4 personas. Estos individuos son señalados por el presunto delito de tráfico, fabricación o porte de sustancias prohibidas. La red criminal utilizaba establecimientos comerciales de comida como fachada para comercializar drogas ilícitas entre los usuarios de la vía.
El éxito de este resultado operativo fue posible gracias a la denuncia oportuna de la comunidad local, que alertó sobre movimientos sospechosos en el sector. Durante el registro detallado al establecimiento de comercio, los uniformados descubrieron que los delincuentes camuflaban los estupefacientes en diversos utensilios de cocina para evitar ser detectados. En el lugar se halló una gran cantidad de dosis listas para la venta, lo que confirma la alta actividad de distribución que mantenía este grupo delincuencial en la zona.
Como parte del material probatorio incautado durante el allanamiento, la Policía Nacional reportó el hallazgo de 5 equipos de telefonía móvil utilizados para coordinar las entregas. Asimismo, se decomisaron más de 100 dosis de marihuana y 150 dosis de cocaína que estaban preparadas para su comercialización inmediata. Los investigadores también encontraron diversos elementos técnicos utilizados para la dosificación y el pesaje de las sustancias, lo que evidencia una operación logística organizada para el mercado de consumo local y regional.
Los 4 capturados fueron presentados ante la autoridad judicial competente para dar inicio a su proceso de judicialización en el departamento. Un juez de control de garantías legalizó las capturas tras valorar las pruebas presentadas por la fiscalía durante las audiencias preliminares de este fin de semana. Según las investigaciones adelantadas por la inteligencia policial, estos sujetos actuaban como dinamizadores principales de la venta de estupefacientes bajo la modalidad express, aprovechando el alto flujo de personas en el corregimiento.
El accionar de esta red criminal afectaba principalmente a los conductores de transporte de carga pesada que transitan diariamente por las rutas de Cundinamarca. Los camioneros eran abordados en los puntos de descanso y alimentación, donde la red facilitaba el acceso a las sustancias de forma rápida. Esta modalidad no solo incrementaba la inseguridad en las carreteras, sino que ponía en riesgo la convivencia ciudadana de los habitantes de Puerto Libre, quienes habían reportado un aumento en la delincuencia común.
Las autoridades de policía reiteraron que este operativo forma parte de una estrategia integral para recuperar el orden público en las zonas de mayor tránsito vehicular. El desmantelamiento de este punto de venta permite reducir la oferta de estupefacientes en los corredores logísticos que conectan al centro del país con otras regiones. La vigilancia en los restaurantes y paradores de transportadores se intensificará durante los próximos días de marzo de 2026 para evitar que otras estructuras criminales intenten retomar estas rutas de comercio ilegal.
La lucha contra el microtráfico en las vías nacionales requiere de una coordinación permanente entre las unidades de vigilancia de carreteras y el personal de investigación judicial. Con este importante resultado, la institución verde oliva continúa trabajando por la seguridad y la paz de los entornos rurales en Cundinamarca. La neutralización de estas bandas de microtráfico impacta positivamente en la reducción de otros delitos conexos, como el hurto y la extorsión, que suelen proliferar alrededor de los focos de venta de drogas.
La institución extiende una invitación permanente a toda la ciudadanía para que siga denunciando cualquier actividad sospechosa o puntos de venta de alucinógenos. Los reportes pueden realizarse de forma anónima a través de la línea de emergencia 123 o contactando directamente al cuadrante de policía más cercano a su ubicación. El compromiso de los habitantes es el motor que permite a la fuerza pública actuar con precisión y contundencia, garantizando que los espacios de descanso y comercio sigan siendo entornos seguros para todos.
