El avance de la medicina en Cali posiciona al suroccidente del país como un referente en el tratamiento del Enfermedad de Parkinson mediante técnicas de alta complejidad. La Clínica Sebastián de Belalcázar consolida un programa de estimulación cerebral profunda que busca mejorar la calidad de vida de pacientes con síntomas avanzados, especialmente aquellos que ya no responden de manera efectiva a tratamientos farmacológicos tradicionales.
El Parkinson es un trastorno neurológico progresivo que afecta la movilidad, la autonomía y múltiples funciones cotidianas. Aunque en etapas iniciales puede ser manejado con medicamentos, existe un grupo de pacientes que, con el paso del tiempo, requiere terapias más complejas para controlar síntomas motores como el temblor, la rigidez y la lentitud en los movimientos.
Uno de los principales desarrollos en este campo es la estimulación cerebral profunda del núcleo subtalámico bilateral, un procedimiento quirúrgico que se aplica en pacientes previamente evaluados bajo criterios clínicos estrictos. Esta técnica requiere la participación de un equipo multidisciplinario que define la viabilidad del procedimiento, garantizando seguridad y resultados funcionales.
El neurocirujano René Varela explicó que los casos de pacientes jóvenes que requieren este tipo de intervención son poco frecuentes, representando entre el 3 % y el 5 % del total. Sin embargo, en estos casos el impacto es mayor, ya que se trata de personas en etapas productivas, lo que hace fundamental recuperar su funcionalidad y autonomía.
El procedimiento se desarrolla en tres fases de alta precisión. La primera consiste en la planificación y localización exacta mediante sistemas de estereotaxia y estudios de imagen. La segunda se realiza con el paciente despierto, permitiendo evaluar en tiempo real la respuesta a la estimulación. Finalmente, se implantan los electrodos permanentes y el generador que permitirá la estimulación continua del cerebro.
Por su parte, la neuróloga Lucely Ortega destacó que, aunque la enfermedad es progresiva, esta intervención ha demostrado mejorar significativamente los síntomas motores. Esto se traduce en una recuperación parcial de la autonomía, permitiendo a los pacientes retomar actividades cotidianas y mejorar su calidad de vida.
Muchos de los pacientes que acceden a esta cirugía han agotado previamente las opciones farmacológicas disponibles. En estos casos, contar con tecnología de precisión, equipos especializados y un enfoque integral permite ofrecer alternativas terapéuticas que impactan directamente en su bienestar y en su capacidad de reintegrarse a la vida social y laboral.
El fortalecimiento de programas de neurocirugía funcional en Colombia refleja el avance del sistema de salud en procedimientos de alta complejidad. La articulación entre experiencia clínica, innovación tecnológica y trabajo interdisciplinario está ampliando el acceso a tratamientos avanzados para enfermedades neurológicas.
Con estos desarrollos, el país da un paso importante en la atención del Parkinson avanzado, abriendo nuevas oportunidades para pacientes que enfrentan las etapas más complejas de la enfermedad. La consolidación de este tipo de programas no solo mejora la atención médica, sino que también posiciona a Colombia como un actor relevante en la innovación en salud en América Latina.
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Salud
