En la aviación regional colombiana se marca un nuevo hito con la designación de Ángela María Jiménez Gil como comandante de aeronave Twin Otter en SATENA. Su nombramiento no solo representa un avance en equidad de género dentro de un sector históricamente masculino, sino que también fortalece la operación social de la aerolínea en territorios donde la conectividad aérea es esencial para la vida cotidiana.
Con más de tres décadas de experiencia en la aviación comercial, Jiménez Gil se convierte en la primera mujer en asumir este rol dentro de la compañía. Su trayectoria se vincula con el propósito de SATENA de conectar regiones apartadas del país, llevando no solo pasajeros, sino también servicios fundamentales como atención médica, alimentos y oportunidades de desarrollo.
El presidente de SATENA, mayor general Óscar Zuluaga Castaño, destacó que la llegada de la piloto representa el talento, la disciplina y el liderazgo necesarios para continuar cumpliendo la misión social de la aerolínea. Enfatizó que cada vuelo en estas aeronaves tiene un impacto directo en comunidades que dependen del transporte aéreo para acceder a servicios básicos.
El Twin Otter es una aeronave reconocida por su capacidad para operar en pistas cortas y no preparadas, lo que la convierte en una herramienta clave para la conectividad en zonas remotas. Desde la cabina de este avión, Jiménez Gil participará en operaciones que permiten llegar a regiones donde otras alternativas de transporte son limitadas o inexistentes.
Estas aeronaves operan principalmente desde el Aeropuerto Olaya Herrera, en Medellín, conectando destinos estratégicos como El Bagre, Caucasia, Montelíbano, Quibdó, Nuquí, Bahía Solano y Condoto. En estos territorios, cada vuelo representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y fortalecer la integración regional.
Para la piloto, este logro tiene un significado personal profundo. Desde niña soñó con volar y, a lo largo de su carrera, enfrentó retos propios de un entorno dominado por hombres. Con disciplina y preparación, logró consolidarse como líder en la cabina, ganándose el respeto de sus equipos y abriendo camino para nuevas generaciones.
Jiménez Gil destaca que el Twin Otter fue la aeronave que marcó sus inicios y que hoy le permite unir sus dos grandes pasiones: volar y servir. Su labor no solo implica transportar pasajeros, sino también facilitar el acceso a servicios esenciales en comunidades donde la aviación cumple un papel vital en el desarrollo social.
Más allá de su logro profesional, su historia se proyecta como un referente para niñas y jóvenes interesadas en la aviación. Con su ejemplo, SATENA reafirma su compromiso con la inclusión, la equidad y la construcción de oportunidades, demostrando que la conectividad aérea también puede ser una herramienta para cerrar brechas y construir país.
