El transporte aéreo en Colombia consolidó durante 2025 una fase de expansión sostenida tanto en el movimiento de pasajeros como en la carga, reflejando la recuperación estructural del sector. Entre enero y noviembre, el número de viajeros domésticos creció 6,1 %, mientras que el segmento internacional registró un aumento de 11,5 % frente al mismo periodo de 2024, evidenciando una mayor dinámica de movilidad y una reactivación consistente de la conectividad aérea.
El comportamiento del mercado doméstico muestra un desempeño diferenciado por regiones. Rionegro se posicionó como el aeropuerto con mayor crecimiento porcentual, alcanzando 11,3 %, seguido por Cartagena y Cali, que registraron aumentos de 10 % y 10,3 %, respectivamente. Aunque Bogotá y Barranquilla también crecieron, lo hicieron a un ritmo menor, confirmando un proceso de descentralización progresiva del tráfico aéreo hacia terminales regionales estratégicas.
En términos de volumen, Bogotá continúa siendo el principal nodo aéreo del país, superando los 10,6 millones de pasajeros movilizados. Le siguen Rionegro, con más de cuatro millones, y Cartagena, con más de 2,4 millones de viajeros. Este panorama reafirma el rol de los aeropuertos regionales como polos de desarrollo, turismo y comercio, que hoy tienen un peso creciente dentro de la estructura de transporte aéreo nacional.
En el ámbito internacional, Estados Unidos, España y México se mantuvieron como los destinos con mayor número de pasajeros. Sin embargo, los mayores incrementos porcentuales frente a 2024 se registraron en las rutas hacia Argentina, Brasil y Perú, lo que sugiere una ampliación de los flujos turísticos y comerciales en Suramérica, así como una diversificación de los mercados que sostienen el crecimiento internacional de la aviación colombiana.
El segmento de carga también presentó señales positivas, especialmente a nivel doméstico. Entre enero y noviembre de 2025 se evidenció un crecimiento de 6,4 % en kilogramos transportados dentro del país, superando el comportamiento del mercado internacional, que se mantuvo prácticamente estable. Medellín, a través del aeropuerto Olaya Herrera, lideró este dinamismo al casi triplicar su volumen movilizado frente al año anterior.
Otras ciudades como Santa Marta, Cartagena, San Andrés y Bucaramanga mostraron incrementos relevantes en carga nacional, lo que resalta la función de la aviación como soporte logístico para economías regionales. Por contraste, Bogotá y Barranquilla registraron crecimientos moderados, mientras Rionegro fue el único aeropuerto con leve descenso porcentual, reflejando ajustes puntuales dentro de la distribución de flujos de mercancías.
En carga internacional, Antillas Holandesas y Perú encabezaron los mayores aumentos, seguidos por México y España. Estados Unidos mostró una leve variación negativa, mientras que Ecuador, Argentina, Brasil y Panamá presentaron descensos. Estas cifras indican cambios en las rutas comerciales y en la demanda logística, asociados a dinámicas económicas, productivas y comerciales que influyen directamente en el transporte aéreo de mercancías.
El balance general confirma un sector aéreo más robusto y con mayor capacidad de articulación regional. El crecimiento de pasajeros, la expansión de nodos fuera de la capital y el fortalecimiento de la carga doméstica evidencian una aviación que no solo moviliza personas, sino que también respalda la competitividad de las regiones, el turismo, el comercio exterior y la integración territorial del país.
