El Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella abre su programación 2026 con una agenda que articula teatro contemporáneo, experimentación sonora y diálogo con culturas campesinas, consolidando su papel como escenario clave para la circulación de propuestas artísticas diversas. Febrero será el punto de partida de una temporada que apuesta por el cruce entre lenguajes, territorios y públicos, con experiencias que invitan a vivir el arte desde la reflexión, la sensibilidad y la participación.
Uno de los ejes del mes es el estreno de Blanco, obra de La Congregación Teatro protagonizada por Johan Velandia, quien además codirige junto a Aníbal Quiceno. La dramaturgia es del franco-uruguayo Sergio Blanco y se basa en su texto La ira de Narciso. La historia sitúa al autor en Liubliana, donde un encuentro inesperado y un inquietante hallazgo lo arrastran a un thriller íntimo sobre identidad, deseo y los límites entre realidad y ficción.
La temporada de Blanco se desarrollará del 25 de febrero al 1 de marzo en la Sala Fanny Mikey, consolidándose como una de las apuestas teatrales más destacadas del inicio de año en Bogotá. La puesta en escena dialoga con la autoficción y con las tensiones entre biografía y representación, líneas que han caracterizado la obra de Sergio Blanco, y que aquí se traducen en un dispositivo escénico que interpela directamente al espectador.
En paralelo, el proyecto artístico 89 birds presenta Núcleo Concordia, un montaje inmersivo activado por sensores que propone habitar el sonido con los ojos cerrados. La experiencia, que combina tecnología, música en vivo y percepción sensorial, estará abierta con entrada libre entre el 12 y el 22 de febrero. En horarios específicos, el montaje se complementará con conciertos que amplían el diálogo entre espacio, cuerpo y paisaje sonoro.
La agenda suma además el primer Encuentro Campesino, que se realizará del 20 al 22 de febrero, integrándose a los ya consolidados Encuentro Afro y Encuentro de Pueblos Originarios. Este nuevo espacio pone en el centro las prácticas artísticas, musicales y dancísticas de culturas campesinas, en diálogo con públicos urbanos, y aborda la soberanía alimentaria como un eje cultural que conecta territorio, memoria y formas de vida.
El CNA también reabre sus visitas comentadas a espacios como el Teatro Colón, la Sala Delia Zapata y la Sala Fanny Mikey, con recorridos guiados sobre arquitectura, patrimonio y artes escénicas. A esto se suman los Mercados Campesinos en la plazoleta, cuya primera jornada será el 15 de febrero, con participación de productores, cocineros y artesanos, además de un concierto de Los Vitocos con una propuesta de carranga renovada.
La programación de los próximos meses incluye una versión de Yerma de Federico García Lorca, presentada por la Tinderbox Theatre Company de Irlanda del Norte, del 13 al 15 de marzo. Más adelante, del 16 al 18 de abril, se realizará el concierto Crudo y cursi de Diamante Eléctrico en el Teatro Colón, dos fechas que ya registran alta expectativa del público.
Con esta apertura de temporada, el Centro Nacional de las Artes reafirma su apuesta por una programación que articula memoria, experimentación y diversidad cultural. El inicio de 2026 se plantea así como un punto de encuentro entre escena, territorio y ciudadanía, donde el arte funciona como espacio de diálogo, creación colectiva y reflexión sobre las múltiples formas de habitar el presente desde lo cultural.
