La Compañía de Teatro Actrices Sin Tiempo, en coproducción con Barca a la Deriva, presentará la obra Soledades con M de marzo, una creación escénica que explora las múltiples formas de la soledad femenina a través del humor, la poesía y la memoria. La puesta en escena tendrá temporada corta del 5 al 7 de marzo en el Teatro Gabriel García Márquez El Original, en Bogotá.
El montaje está estructurado en cuatro monólogos concebidos como “shots”, evocando cócteles que acompañan las historias de Rosa, Matilde, Carmen y Alma. Cada personaje transita experiencias distintas relacionadas con el desamor, los vínculos familiares, la maternidad contemporánea y los silencios emocionales, construyendo un relato fragmentado que alterna entre la ironía, lo absurdo y momentos de profunda sensibilidad.
Las protagonistas parecen habitar un espacio indefinido que puede ser un bar, una casa o cualquier lugar donde la conversación sea posible. Desde allí, sus relatos se entrecruzan y dialogan, generando un tejido narrativo que permite observar cómo la experiencia individual se refleja en la colectiva, revelando la soledad como una vivencia íntima, pero también compartida.
El primer momento, Gin tonic dubitativo, presenta a una mujer cercana a los cincuenta años que recibe un ramo de flores anónimo. Este gesto detona recuerdos, preguntas y sospechas sobre su pasado afectivo, conduciendo al público por un recorrido emocional que cuestiona las expectativas románticas y confronta la ilusión del cuidado frente a la sensación de abandono.
En Mojito del adiós, Matilde reconstruye la historia de tres generaciones de mujeres marcadas por relaciones fallidas y expectativas heredadas. La escena examina cómo ciertos patrones emocionales atraviesan el tiempo, transformándose sin desaparecer, y cómo las memorias familiares influyen en la manera en que cada mujer enfrenta sus propias decisiones y afectos.
El tercer episodio, Cosmopolitan fugaz, sitúa a Carmen en una entrevista simbólica en el más allá, donde revisa su vida a partir de los objetos que lleva consigo. Este recurso permite reflexionar sobre los vínculos pendientes y las pérdidas no resueltas. Finalmente, Manhattan nocturno aborda la experiencia del posparto desde la mirada de Alma y sus tensiones cotidianas.
El dispositivo escénico combina elementos sonoros, imágenes multimedia y objetos cargados de significado que evocan recuerdos y estados emocionales. La propuesta transita entre el drama y la farsa, creando un lenguaje teatral que conecta con la memoria del espectador y plantea preguntas sobre aquello que se dice —o se calla— en los momentos de mayor intimidad.
La compañía Actrices Sin Tiempo está integrada por Luisa Fernanda Martínez, Rosa Inés Otálora, Brigitte Marcela Quintero y Jennifer Argáez, quienes han encontrado en el teatro un espacio de creación colectiva. Bajo la dirección de Gigí Cuervo, la obra propone una mirada contemporánea sobre la soledad en distintas etapas de la vida, invitando al público a escuchar, reconocer y dialogar con esas experiencias.
