La Policía Nacional rescató a un canino gravemente herido en el barrio Gólgota, en Girardot, Cundinamarca, y capturó en flagrancia a una mujer señalada de maltrato animal. La intervención se produjo tras múltiples llamadas a la línea 123, donde ciudadanos alertaron sobre constantes aullidos de dolor que provenían de una vivienda del sector, lo que activó la reacción inmediata de las patrullas.
Al llegar al inmueble, los uniformados encontraron a un perro criollo llamado “Doki” con una herida abierta de gravedad en la región del cuello. El animal presentaba visibles signos de sufrimiento y limitaciones en su movilidad, lo que motivó su traslado urgente para valoración médica veterinaria y la verificación de las condiciones en las que permanecía dentro de la vivienda.
Según el dictamen emitido por la Secretaría de Desarrollo Rural y Ambiente, la lesión fue causada por fricción prolongada con una cadena, generando afectaciones en la extensión fisiológica normal de sus extremidades. El informe estableció que el canino presentaba compromiso en su bienestar, situación que respaldó el procedimiento policial y la actuación judicial correspondiente frente a la responsable.
Con base en la evidencia física y en el señalamiento de testigos, la Policía procedió a la captura en flagrancia de una mujer de 52 años. La detenida fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación y deberá responder por el delito de maltrato animal, contemplado en el artículo 339A del Código Penal Colombiano.
Las autoridades indicaron que este delito contempla sanciones penales cuando se demuestre que existió daño físico o sufrimiento injustificado contra un animal. El caso será ahora materia de investigación por parte de la Fiscalía, que determinará las responsabilidades y el alcance de las conductas denunciadas por la comunidad.
Tras la atención médica prioritaria, “Doki” inició un proceso de recuperación supervisado por profesionales. En un gesto institucional, los policías de la Estación de Girardot formalizaron su adopción, comprometiéndose con su cuidado permanente y acompañamiento durante el proceso de rehabilitación física y emocional del animal rescatado.
La Policía Nacional reiteró que mantendrá una postura firme frente a cualquier forma de violencia contra los seres sintientes, destacando que la denuncia oportuna de la ciudadanía fue clave para intervenir antes de que las lesiones pudieran agravarse aún más y poner en mayor riesgo la vida del canino.
Finalmente, las autoridades invitaron a la comunidad a continuar denunciando hechos de crueldad animal a través de la línea 123 o en la estación más cercana. La articulación entre ciudadanía e instituciones, señalaron, es fundamental para prevenir, investigar y sancionar este tipo de conductas en el territorio.
