El exministro Juan Carlos Pinzón afirmó que el país atraviesa un momento crítico marcado por el deterioro de la seguridad, las fallas en el sistema de salud y la incertidumbre económica de millones de familias. En un pronunciamiento público, sostuvo que Colombia necesita liderazgo firme y experiencia para enfrentar los problemas estructurales desde el primer día de gobierno, planteando una visión centrada en autoridad institucional, resultados concretos y protección a la ciudadanía.
Pinzón subrayó que la decisión sobre el rumbo del país está en manos de los ciudadanos y que el voto será determinante para definir el próximo presidente. Señaló que su propuesta busca responder a la realidad cotidiana que enfrentan las familias colombianas, donde el miedo en las calles, las dificultades para acceder a servicios médicos y la falta de ingresos suficientes se han convertido en factores permanentes de angustia social.
En materia de salud, fue enfático al señalar que la situación actual vulnera la dignidad de los pacientes. Indicó que hay personas que no reciben medicamentos oportunamente ni acceden a especialistas, lo que, según afirmó, pone en riesgo la vida de los ciudadanos. Planteó la necesidad de un plan inmediato que garantice suministro de medicamentos, acceso oportuno a atención especializada y una reforma estructural que priorice el derecho a la salud.
El exfuncionario insistió en que el sistema de salud no puede manejarse bajo criterios de negocio ni convertirse en un debate ideológico. Aseguró que la atención médica debe tratarse como un asunto de dignidad humana, con una gestión centrada en la eficiencia y la responsabilidad del Estado. Propuso fortalecer la supervisión, mejorar la coordinación institucional y asegurar que los recursos se traduzcan en servicios efectivos para los usuarios.
En el frente económico, Pinzón destacó que una parte significativa de la población vive en condiciones de informalidad y precariedad laboral. Señaló que millones de personas dependen del trabajo diario sin estabilidad ni ingresos suficientes, lo que limita su acceso a bienestar y oportunidades. En ese contexto, planteó impulsar la formalización, atraer inversión y generar condiciones que favorezcan la creación de empleo sostenible.
También mencionó la situación de los trabajadores informales, incluidos vendedores ambulantes, quienes, según dijo, enfrentan inseguridad y falta de respaldo institucional. Consideró que el Estado debe estar del lado de quienes trabajan, generando políticas que faciliten la transición hacia la formalidad y fortalezcan la economía productiva, con el objetivo de reducir brechas sociales y ampliar las oportunidades de ingreso.
En cuanto a la seguridad, sostuvo que ningún cambio será viable sin recuperar la autoridad del Estado en todo el territorio. Propuso enfrentar con decisión a las estructuras criminales y, de manera paralela, llevar inversión y desarrollo a las regiones afectadas por la violencia. Argumentó que la seguridad debe ir acompañada de presencia institucional y programas que generen condiciones de estabilidad a largo plazo.
Finalmente, Pinzón planteó que su propósito es devolver la tranquilidad a los ciudadanos y restablecer la confianza en las instituciones. Señaló que el país necesita un entorno donde la población viva sin temor y donde quienes infringen la ley enfrenten consecuencias. Con este enfoque, dijo, busca un cambio que combine autoridad, protección social y crecimiento económico como ejes de una nueva etapa para Colombia.
