Colombia cuenta con 10 cables submarinos activos, una infraestructura que le otorga condiciones técnicas de clase mundial para el manejo de datos y la operación de centros de datos. Esta conectividad, sumada a su ubicación geográfica estratégica, posiciona al país como una puerta de entrada digital a Sudamérica, conectando de forma eficiente con Norteamérica, Centroamérica y otros continentes.
Esta red de interconexión garantiza alta disponibilidad, redundancia, baja latencia y resiliencia en las comunicaciones, factores clave para la instalación de data centers que atienden mercados regionales e internacionales. El país se perfila así como un nodo estratégico para el tránsito de información a gran escala, en un contexto donde la demanda de infraestructura digital continúa en expansión.
En este escenario, la Asociación Colombiana de Data Centers y Tecnología de Datos se consolida como actor relevante para articular al ecosistema del sector. Con 51 asociados y presencia de 13 de los 16 data centers del país, la organización promueve una agenda común para atraer inversión, fortalecer la competitividad y posicionar a Colombia como destino de infraestructura digital.
No obstante, frente a mercados consolidados como Estados Unidos, Canadá y varios países europeos, y ante el avance de naciones latinoamericanas como Brasil, Chile y México, Colombia presenta brechas en incentivos tributarios, disponibilidad de energía sostenible y formación de talento especializado. Estos factores son determinantes para la llegada de nuevos proyectos y la expansión del sector.
Uno de los retos centrales está en los beneficios tributarios. Los data centers son infraestructuras intensivas en capital y con retornos de largo plazo. En mercados líderes, estos proyectos cuentan con regímenes fiscales diferenciados y estabilidad normativa. Avanzar hacia esquemas competitivos podría acelerar la inversión y dinamizar la economía digital nacional.
Otro factor clave es la política energética. El consumo eléctrico de los data centers exige suministro confiable y cada vez más alineado con fuentes renovables. Colombia posee potencial en energías limpias, pero requiere políticas públicas e incentivos que garanticen seguridad energética, costos competitivos y sostenibilidad para soportar el crecimiento del sector.
La formación de talento especializado constituye la tercera necesidad estructural. La industria demanda perfiles en ingeniería, tecnología, ciberseguridad, operación y gestión de datos, mientras que aún existe bajo conocimiento entre jóvenes sobre estas oportunidades. Fortalecer la relación entre academia, industria y Estado será fundamental para cerrar la brecha de capacidades.
El fortalecimiento de la industria de data centers se proyecta como habilitador transversal para la innovación, la productividad y la transformación digital empresarial. Avanzar en incentivos tributarios, energía sostenible y formación de talento será decisivo para que Colombia capitalice su ventaja en conectividad y consolide su papel como hub digital regional.
