Ante el incremento de las precipitaciones en el centro del país, se mantienen activos sobrevuelos de reconocimiento aéreo sobre el río Magdalena, el río Sumapaz y varios embalses ubicados en Cundinamarca y Tolima, como parte de acciones preventivas orientadas a identificar de manera oportuna posibles riesgos para las comunidades.
Las misiones son desarrolladas por tripulaciones de ala rotatoria, que inspeccionan corredores hídricos y zonas de difícil acceso terrestre para verificar el comportamiento de los cauces, la estabilidad de taludes y laderas, así como la presencia de derrumbes, deslizamientos, acumulación de material vegetal o incrementos súbitos en los niveles del agua.
El monitoreo aéreo permite obtener información en tiempo real sobre puntos críticos y condiciones del terreno, lo que amplía la capacidad de vigilancia en áreas donde el acceso por vía terrestre resulta limitado o tardío, especialmente durante periodos de lluvias intensas.
Los datos recopilados durante los sobrevuelos son compartidos con autoridades locales y organismos de gestión del riesgo, con el fin de facilitar la activación de alertas tempranas y apoyar la toma de decisiones preventivas frente a eventuales emergencias asociadas a crecientes, inundaciones o movimientos en masa.
Estas labores fortalecen la articulación interinstitucional en materia de prevención y atención de desastres, al integrar capacidades aéreas con los sistemas locales y regionales de gestión del riesgo, en un trabajo coordinado para anticipar escenarios que puedan afectar a la población.
El seguimiento constante de ríos y embalses busca reducir el impacto de los fenómenos naturales asociados a las fuertes lluvias, mediante la identificación temprana de cambios en los cuerpos de agua y en las zonas aledañas que puedan representar amenazas para viviendas, vías o infraestructura.
Con este tipo de operaciones de reconocimiento, se prioriza la protección de la vida y la seguridad de las comunidades, apoyando a las autoridades civiles en la vigilancia de puntos estratégicos y en la preparación ante posibles contingencias derivadas de la temporada de lluvias.
Las acciones continuarán mientras persistan las condiciones climáticas que incrementan el riesgo, como parte de una estrategia preventiva orientada a fortalecer la respuesta institucional y la coordinación con entidades territoriales en Cundinamarca y Tolima.
