Bogotá avanza en la implementación del Modelo MAS Bienestar, una estrategia con la que la administración distrital busca transformar la forma en que opera el sistema de salud en la ciudad. En ese proceso, la apertura del Centro de Salud Danubio, en la localidad de Usme, se consolida como un nuevo nodo de atención resolutiva, enfocado en reducir tiempos de espera, integrar servicios y garantizar diagnósticos oportunos para la población del sur de la capital.
El alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que el modelo apunta a conectar la atención territorial con la alta complejidad, permitiendo que las personas accedan a citas con medicina general en pocos días y con especialistas en plazos más cortos que los habituales. Según explicó, el propósito es cambiar la dinámica tradicional de fragmentación de servicios y facilitar que los pacientes inicien tratamientos con mayor rapidez.
El enfoque central del modelo es la resolutividad, es decir, la posibilidad de que en un mismo espacio se realicen consultas especializadas y exámenes diagnósticos, evitando traslados y trámites sucesivos. El secretario de Salud, Gerson Bermont, señaló que en Danubio los usuarios pueden acceder a equipos modernos para estudios complementarios en la misma cita, dentro de un esquema que busca anticipar riesgos y fortalecer un enfoque de salud predictiva.
Para el primer trimestre de 2026, la ciudad proyecta contar con 24 servicios resolutivos en funcionamiento, lo que implica una transformación progresiva de centros de salud convencionales en espacios con mayor capacidad técnica. Esta expansión pretende descongestionar hospitales de mayor complejidad y acercar la atención especializada a los territorios, especialmente en zonas donde las barreras de acceso han sido históricas.
Entre las novedades del Centro de Salud Danubio se destaca la ruta de urología, orientada a la detección temprana del cáncer de próstata mediante pruebas de Antígeno Prostático Específico (PSA) y seguimiento especializado. La intención es reducir tiempos de espera que anteriormente podían superar varios meses, facilitando intervenciones tempranas en una patología de alta incidencia en hombres.
La oferta de servicios también incluye especialidades como cardiología, ginecobstetricia, ortopedia, cirugía general y medicina familiar, junto con atención en salud mental a través de psiquiatría y el uso de la Cámara de Gesell para evaluaciones familiares. En el componente de rehabilitación y sentidos se incorporan oftalmología, otorrinolaringología y fisiatría, mientras que la telemedicina se fortalece para pacientes con movilidad reducida o enfermedades crónicas.
El despliegue de estos servicios está respaldado por un plan de dotación que, según la administración distrital, supera los 8.800 millones de pesos en equipos biomédicos para las subredes públicas. En la Subred Sur, la inversión ronda los 2.100 millones de pesos, con la entrega progresiva de tecnología destinada a que la atención ambulatoria alcance niveles de resolutividad cercanos a los de la hospitalaria.
Paralelamente, la Secretaría de Salud hizo un llamado a la donación de sangre ante la disminución de reservas en lo corrido del año. La ciudad requiere cientos de donantes diarios para atender a miles de pacientes cada mes, por lo que la autoridad sanitaria insiste en que la solidaridad ciudadana es clave para sostener la red hospitalaria. Con la expansión de los centros resolutivos, el Distrito apuesta por un sistema más preventivo, cercano y con mayor capacidad de respuesta en los territorios.
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