La Agencia Nacional de Minería (ANM) presentó un plan piloto de formalización dirigido a 921 mineros ancestrales de oro que desarrollan su actividad en el cerro El Burro, en el municipio de Marmato. La iniciativa busca integrarlos a la minería formal, dignificar su labor y mejorar sus condiciones laborales, ambientales y de seguridad, en un territorio donde la actividad aurífera ha sido parte central de la economía y la identidad local.
El anuncio se realizó en un encuentro que contó con la participación de la viceministra de Minas, Sorrel Aroca; el alcalde de Marmato, Carlos Alberto Cortés; la empresa Aris Mining y representantes de los mineros de los núcleos El Manzano y Cascabel, ubicados en el cerro El Burro, donde comenzará la implementación del plan piloto. El espacio permitió socializar alcances, responsabilidades y beneficios del proceso de formalización.
La presidenta de la ANM, Lina Franco, destacó que el proyecto es resultado de un trabajo articulado entre el Gobierno nacional, las autoridades locales, la comunidad minera y el sector empresarial. Este proceso incluyó la firma de un memorando de entendimiento, la expedición del decreto de cotas y la caracterización de las unidades mineras del cerro, pasos clave para avanzar hacia un esquema de explotación regulado y con mayores estándares técnicos.
El plan busca beneficiar de manera directa a 921 mineros que actualmente operan de forma artesanal en 529 unidades mineras. Esta actividad genera más de 3.300 empleos directos en el municipio, lo que evidencia la dimensión social y económica del proceso. La formalización pretende ordenar esta dinámica productiva, reducir riesgos y fortalecer la sostenibilidad de la actividad en el territorio.
Entre los principales objetivos se encuentran la mejora de las condiciones de seguridad en las minas, el fortalecimiento del manejo ambiental y la reducción de impactos negativos asociados a prácticas informales. Además, la comercialización legal del oro permitiría incrementar los ingresos por regalías, aportando recursos al desarrollo local y regional bajo un esquema de mayor transparencia.
Para la viceministra de Minas, Sorrel Aroca, la incorporación de los mineros de Marmato a la industria formal representa una reivindicación frente a una deuda histórica con una comunidad cuya subsistencia ha estado ligada a la explotación aurífera. El proceso busca reconocer esa tradición, pero bajo parámetros que garanticen derechos laborales, protección ambiental y cumplimiento normativo.
Desde la administración municipal, el alcalde Carlos Alberto Cortés hizo un llamado a los mineros informales a vincularse al programa. Señaló que la formalización con enfoque social y productivo constituye una oportunidad para impulsar el desarrollo sostenible del municipio, diversificar beneficios y fortalecer la relación entre minería, comunidad y territorio.
Con este plan piloto, la ANM apuesta por un modelo que combine tradición minera, regulación y sostenibilidad. La experiencia en Marmato podría convertirse jen referente para otros territorios con minería ancestral, demostrando que es posible avanzar hacia la formalización sin desconocer las realidades sociales, económicas y culturales de las comunidades que históricamente han vivido de esta actividad.
