La importancia de estar protegidos frente a eventos climáticos: los seguros paramétricos ayudan a recuperarse ante los excesos de lluvias

 

El incremento de las lluvias en distintas regiones del país, con niveles que han superado hasta en 70 % los promedios históricos en zonas de la región Andina y el Caribe, ha puesto nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de miles de microempresarios urbanos y rurales. Ante este panorama, contar con mecanismos de protección financiera se convierte en una herramienta clave para evitar que una emergencia climática deteriore de forma irreversible los ingresos familiares.


En Colombia, donde buena parte de la economía depende de pequeños negocios como cultivos, tiendas de barrio, cría de animales o emprendimientos rurales, los eventos extremos pueden interrumpir ciclos productivos completos. Una inundación, un vendaval o una creciente súbita no solo afectan infraestructura y mercancías, sino también la estabilidad económica de familias que dependen de ingresos diarios.


Frente a esta realidad, los seguros con componente paramétrico surgen como una alternativa innovadora y accesible. A diferencia de los seguros tradicionales, que requieren inspecciones físicas y procesos de verificación posteriores al siniestro, este modelo utiliza tecnología satelital para medir la intensidad de fenómenos como lluvias o sequías y activar automáticamente la indemnización cuando se supera el umbral previamente pactado.


El funcionamiento es sencillo: si los registros de precipitación acumulada en un periodo determinado exceden los niveles establecidos en la póliza, el pago se activa sin necesidad de visitas técnicas. Este mecanismo reduce tiempos de respuesta y permite que los microempresarios reciban recursos de manera más ágil para reactivar su actividad productiva.


Entidades como Bancamía, de la Fundación Microfinanzas BBVA, ofrecen microseguros con componente paramétrico comercializados por SBS Seguros. Estos productos pueden adquirirse en oficinas ubicadas en los 32 departamentos del país y permiten asegurar sumas de hasta cinco millones de pesos, con primas mensuales que inician desde los $12.600, ajustándose a la capacidad de pago de pequeños productores.


Además de la cobertura por exceso de lluvias, estas pólizas incluyen protección frente a incendios, vientos fuertes, granizo, avalanchas, terremotos y actos malintencionados de terceros. El valor de la indemnización depende de la magnitud del evento climático registrado por los sistemas satelitales: a mayor intensidad que supere el parámetro establecido, mayor será el pago recibido.


En paralelo, se desarrollan estrategias de educación financiera y prevención. A través de la plataforma virtual “Creciendo Juntos” y talleres presenciales, se promueve la adopción de medidas de adaptación que mitiguen el impacto de fenómenos climáticos. La formación complementa la protección aseguradora, fortaleciendo la resiliencia de los negocios ante escenarios adversos.


El contexto actual refuerza la necesidad de estas soluciones. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha emitido alertas por el aumento generalizado de lluvias en febrero en regiones Caribe, Andina y Pacífica, con departamentos como Córdoba, Sucre, Bolívar y Magdalena bajo vigilancia por inundaciones y crecientes súbitas. En este entorno, los seguros paramétricos se consolidan como un instrumento financiero que contribuye a proteger el sustento de miles de familias frente a la incertidumbre climática.

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