El Gobierno nacional hizo un llamado directo a los agentes del mercado mayorista de energía para que ajusten a la baja los precios de generación, en un contexto marcado por abundantes lluvias y niveles elevados en los embalses. La solicitud busca que las condiciones hidrológicas favorables se traduzcan en alivios concretos para los usuarios finales, especialmente en momentos en que el costo de la energía sigue siendo una preocupación central para hogares, comercios e industrias.
A través de la Circular 40008, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, instó particularmente a las generadoras hídricas y a aquellas tecnologías con bajos costos operativos a acogerse de forma decidida a las nuevas reglas de precios por tecnología definidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas. La intención es que las ofertas reflejen los costos reales de producción y no mantengan valores elevados desconectados de la situación actual del sistema.
El jefe de la cartera energética enfatizó que las empresas con participación estatal deben dar ejemplo en materia de justicia tarifaria. Entre ellas mencionó a GECELCA, GENSA y URRÁ, llamadas a liderar la aplicación de las nuevas disposiciones regulatorias. El mensaje apunta a que el beneficio derivado de menores costos de generación se traslade de manera efectiva a los usuarios del servicio de energía eléctrica en todo el país.
Las medidas regulatorias mencionadas actualizan la forma de liquidar el Cargo por Confiabilidad, un componente clave del esquema eléctrico colombiano. Con estas reglas, se busca incentivar una mayor participación de generadores en condiciones competitivas, al tiempo que se protege al usuario final frente a picos de precios que no correspondan a la realidad operativa. El Gobierno insiste en que el sistema debe funcionar con mayor coherencia entre oferta, costos y tarifas.
En el escenario actual de lluvias intensas, los embalses se mantienen en niveles altos, lo que reduce el valor del agua como insumo para la generación hidroeléctrica. Según explicó el ministro, esta condición debería reflejarse en ofertas más bajas en la bolsa de energía. Por ello, el Ejecutivo pide un comportamiento responsable del mercado, con precios alineados con la hidrología y sin presiones artificiales que terminen impactando negativamente a las distribuidoras y a los usuarios.
Otro de los puntos clave es el aumento de la contratación bilateral. El Gobierno promueve que las generadoras utilicen los mecanismos regulatorios vigentes para suscribir más contratos de largo y mediano plazo, reduciendo así la exposición de las empresas distribuidoras a la volatilidad de la bolsa. Una mayor cobertura contractual permitiría estabilizar costos y brindar mayor previsibilidad a las tarifas que pagan millones de colombianos en sus facturas mensuales.
La cartera de Minas y Energía también subrayó que la operación de los embalses debe ser técnica y responsable. Aunque hoy las condiciones son favorables, la variabilidad climática y los efectos del cambio climático obligan a una gestión cuidadosa del recurso hídrico. La meta es equilibrar el alivio tarifario de corto plazo con la seguridad energética de mediano y largo plazo, evitando decisiones que comprometan la sostenibilidad del sistema.
En síntesis, el mensaje oficial es claro: con agua abundante y costos operativos bajos en varias tecnologías, el sistema eléctrico tiene margen para ofrecer precios más justos. La expectativa del Gobierno es que las generadoras respondan de manera coherente con esta realidad, contribuyendo a proteger a los usuarios y a fortalecer la confianza en el mercado eléctrico, en un momento en que la energía sigue siendo un factor clave para la estabilidad económica y social.
