Del 21 de abril al 4 de mayo de 2026, Bogotá volverá a convertirse en capital literaria de América Latina con la realización de la trigésima octava Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo, que reunirá a lectores, autores, editores y profesionales del sector editorial durante catorce días de programación cultural y académica. El evento, organizado por la Cámara Colombiana del Libro y Corferias, propone este año una reflexión sobre la escucha como acto esencial de la lectura y del encuentro social.
Bajo el lema “Escucharnos es leernos”, la Feria plantea una invitación a detener el ritmo acelerado de la vida cotidiana para reencontrarse con los libros como espacios de conversación profunda. La consigna sugiere que leer no es un acto solitario, sino una forma de reconocer al otro, comprender la diferencia y construir sentidos comunes. En ese marco, la FILBo se proyecta como un escenario donde la palabra circula como herramienta de empatía, pensamiento crítico y conexión humana.
La edición de 2026 tendrá como País Invitado de Honor a India, una nación cuya riqueza cultural, lingüística y espiritual dialoga con la diversidad colombiana. Considerada un subcontinente por su vastedad histórica y geográfica, India aportará a la programación una mirada milenaria que combina tradición y modernidad. Su presencia permitirá explorar literaturas escritas en múltiples lenguas, así como manifestaciones filosóficas, artísticas y religiosas que han influido en el pensamiento universal.
La participación india busca también fortalecer los lazos culturales entre ambos países, resaltando coincidencias en pluralidad, memoria y transformaciones sociales. Delegaciones de escritores, académicos y artistas compartirán experiencias que conectan las tradiciones narrativas del sur global, mostrando cómo la literatura puede ser un puente entre sociedades diversas. La apuesta es abrir una conversación intercultural que trascienda fronteras geográficas y permita descubrir nuevas formas de entender la identidad y la creación literaria contemporánea.
En palabras de la directora de la FILBo, Adriana Ángel Forero, esta edición quiere ser un espacio para “hacer una pausa” y reconocer la lectura como un acto de encuentro colectivo. La Feria se concibe así como un territorio simbólico donde autores, lectores y actores de la cadena del libro dialogan sobre el mundo desde distintas perspectivas, construyendo experiencias compartidas que transforman la relación con la cultura escrita y con las historias que nos definen.
Desde Corferias, la jefe de proyecto Tatiana Rudd destaca que la FILBo se ha consolidado durante casi cuatro décadas como uno de los eventos culturales más representativos del país. Más que una vitrina editorial, la Feria funciona como plataforma de intercambio intelectual, debate democrático y circulación de ideas. La edición de 2026 refuerza esa vocación al proponer un espacio inclusivo donde todas las voces puedan dialogar, incluso en medio de las tensiones propias del presente.
La programación contará con invitados internacionales de distintas tradiciones literarias y académicas, entre ellos el argentino Patricio Pron, ganador del Premio Alfaguara; el filósofo británico John Sellars; el francés Benoît Coquil; la mexicana Dhalia de la Cerda; y la escritora rusa Anna Starobinets, reconocida por su narrativa de terror contemporáneo. A ellos se suman las españolas Ana Alcolea y Júlia Salander, así como el diseñador Gonzalo García Barcha, hijo del Nobel Gabriel García Márquez.
El panorama nacional estará representado por voces de diversas regiones del país, como la poeta Mary Grueso, la escritora Andrea Cote y el periodista y novelista Felipe Restrepo Pombo. También participará el ilustrador Raeioul, cuya obra ha ganado reconocimiento en escenarios artísticos internacionales. Esta pluralidad de autores refleja la intención de la FILBo de mostrar la literatura como un tejido colectivo que integra miradas urbanas, rurales, académicas y populares.
La Feria también será escenario de importantes conmemoraciones literarias. Se celebrará el centenario de “Suenan timbres”, obra vanguardista de Luis Vidales que transformó la poesía colombiana al introducir humor, cotidianidad y modernidad urbana en el verso. Asimismo, se recordarán los cincuenta años de la muerte de Gonzalo Arango y León de Greiff, figuras fundamentales en la renovación estética del siglo XX, cuyas obras siguen influyendo en nuevas generaciones.
Otro homenaje estará dedicado a la escritora antioqueña Rocío Vélez de Piedrahíta, en el centenario de su nacimiento, con actividades académicas que revisarán su aporte a la literatura infantil y juvenil. Estas efemérides buscan enlazar pasado y presente, mostrando cómo la memoria literaria continúa dialogando con las preocupaciones actuales. La FILBo se reafirma así como un espacio donde la historia del libro se mantiene viva y en permanente reinterpretación cultural.
Más allá de su dimensión cultural, la Feria es también un motor económico para la industria editorial. El Salón Internacional de Negocios reunirá a profesionales del sector para negociar derechos, traducciones y coediciones, consolidando a Bogotá como un nodo estratégico del mercado del libro en el primer semestre del año. Estos encuentros permiten fortalecer redes internacionales y dinamizar la circulación de contenidos editoriales en América Latina y otros continentes.
En la edición anterior se realizaron más de mil citas comerciales con compradores de diversos países, generando expectativas de negocio cercanas a los cinco millones de dólares. Para 2026 se espera ampliar estas oportunidades mediante las Jornadas Profesionales y el Fellowship Program, que invitará a agentes literarios extranjeros a conocer la producción colombiana. La meta es posicionar la literatura nacional en nuevos mercados y consolidar alianzas sostenibles.
La FILBo incluirá además encuentros especializados dirigidos a todos los eslabones de la cadena del libro: bibliotecarios, traductores, correctores, ilustradores y editores. Espacios como foros de cómic, seminarios de derechos de autor y clases magistrales de ilustración permitirán analizar los retos contemporáneos del sector. Estas actividades reconocen que el libro es resultado de un trabajo colectivo donde convergen creación, técnica, industria y circulación cultural.
En sus más de 60.000 metros cuadrados de exhibición, los pabellones de Corferias ofrecerán experiencias que combinan lectura, pensamiento, gastronomía, arte y tecnología. La Feria se proyecta como un territorio de exploración sensorial donde el visitante no solo adquiere libros, sino que participa en conversaciones, talleres y encuentros que amplían su relación con la cultura. El evento se convierte así en una celebración integral del conocimiento y la imaginación.
Con “Escucharnos es leernos”, la FILBo 2026 propone entender la lectura como una práctica de atención en medio del ruido contemporáneo. Al abrir espacios de diálogo, memoria y descubrimiento, la Feria reafirma su papel como uno de los principales escenarios culturales del país. Más que una agenda editorial, se presenta como una invitación a reconstruir vínculos sociales a través de las palabras, recordando que cada libro es también una forma de escuchar al otro.
