En el municipio de Chaparral, sur del Tolima, el presidente Gustavo Petro, junto con la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, y el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, oficializó la adquisición y recuperación de 82.575 hectáreas destinadas a comunidades rurales, en un acto que marca un avance clave en la implementación de la Reforma Agraria en este departamento.
La jornada incluyó la constitución de la Zona de Reserva Campesina (ZRC) denominada “Chaparral, Tierra, Vida y Paz”, que abarca 72.315 hectáreas y beneficiará a 4.930 familias de 88 veredas de Ataco, Chaparral, Rioblanco y Planadas. Esta figura busca garantizar la permanencia digna del campesinado, fortalecer la producción de alimentos y proteger el territorio frente a presiones externas.
Además de la ZRC, se concretaron otras acciones: la recuperación de un predio de 372 hectáreas en San Luis, otro de 246 hectáreas en El Guamo y la compra directa de 290 hectáreas en Chaparral. Estas decisiones amplían el Fondo de Tierras y consolidan la intervención estatal en zonas históricamente marcadas por conflictos por la propiedad rural.
La formalización de la propiedad también fue protagonista. En total se entregaron 1.773 títulos: 1.056 en Ataco (6.066 ha), 606 en Chaparral (2.809 ha), 86 en Rioblanco (418 ha) y 25 en Planadas (59 ha). Para las familias, esto significa seguridad jurídica, acceso a créditos y posibilidad de vincularse a proyectos productivos que antes resultaban inaccesibles.
Durante el acto, Petro destacó que el sur del Tolima ha sido escenario histórico de luchas campesinas y subrayó que en su administración se han incorporado más de 700.000 hectáreas al Fondo de Tierras por distintas vías. La ministra Carvajalino, por su parte, señaló que 2026 fue declarado Año de la Justicia Agraria y anunció la Resolución 044 de 2026, que declara a Fresno, Herveo y Murillo como suelos de Protección para la Producción de Alimentos (APPA).
Voceros campesinos resaltaron que la constitución de la ZRC representa el cumplimiento de un proceso organizativo de años y un paso para consolidar la paz territorial. Para muchas familias, la formalización no es solo un trámite: es la posibilidad de quedarse en su tierra, trabajar sin incertidumbre y proyectar un futuro para nuevas generaciones en el campo tolimense.
A nivel nacional, la ANT reporta la formalización de cerca de 1,9 millones de hectáreas a favor de familias rurales y la constitución de 20 nuevas Zonas de Reserva Campesina, para un total de 27 en el país. También se han expedido títulos a entidades públicas rurales y entregado tierras a comunidades étnicas, fortaleciendo la presencia institucional en los territorios.
Con estas decisiones, el Estado busca que la Reforma Agraria trascienda los anuncios y se refleje en transformaciones concretas: acceso a la tierra, seguridad jurídica y arraigo campesino. En Tolima, la entrega masiva de tierras se perfila como una herramienta para dinamizar la economía rural, consolidar la producción de alimentos y reducir las brechas históricas en el campo colombiano.
