En una operación contra el terrorismo urbano, el GAULA Militar Cundinamarca de la Brigada 13 del Ejército Nacional desmanteló un taller clandestino dedicado a la fabricación de artefactos explosivos improvisados en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, evitando que este material fuera utilizado presuntamente contra la Fuerza Pública y la población civil, según informaron fuentes oficiales tras el operativo conjunto realizado en la madrugada de este viernes capitalino.
La acción fue desarrollada de manera articulada con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Grupo Jungla de la Policía Nacional, la SIU de la DIJÍN y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, DEA, en un despliegue coordinado que permitió asegurar el perímetro y garantizar la seguridad de los habitantes del sector intervenido durante las diligencias judiciales adelantadas por las autoridades competentes en el suroriente de la ciudad de Bogotá capital colombiana.
En el inmueble intervenido, las autoridades hallaron un centro de adecuación y ensamblaje de explosivos improvisados que, según la investigación preliminar, estaría vinculado al Frente Urbano Jorge Eliécer Gaitán y al Frente de Guerra Urbano Nacional Comandante en Jefe Camilo Torres, estructuras señaladas de mantener presencia en entornos urbanos de la capital, de acuerdo con información entregada por el Ejército Nacional en reportes oficiales conocidos este viernes en Bogotá capital.
Durante el procedimiento fueron incautados más de 800 cartuchos calibre 5.56 milímetros, un lanzagranadas M203, escopetas, proveedores para Mini Uzi, así como granadas, espoletas, detonadores, fulminantes, pólvora y múltiples componentes utilizados en la fabricación de artefactos explosivos improvisados. El material quedó bajo custodia de la autoridad judicial para los análisis técnicos y las investigaciones correspondientes que permitan establecer su procedencia exacta y posibles conexiones con otras redes ilegales en Bogotá.
Las autoridades señalaron que este resultado representa un golpe a las capacidades operativas del ELN en escenarios urbanos, al afectar una presunta red logística destinada a planear acciones violentas contra objetivos institucionales y civiles en la capital del país. De acuerdo con voceros militares, la intervención permitió frustrar posibles atentados y debilitar estructuras que buscaban expandir su influencia en Bogotá en medio de recientes alertas de seguridad en la ciudad.
Los dos capturados fueron dejados a disposición de la autoridad competente para su respectiva judicialización, mientras la Fiscalía adelanta las audiencias preliminares y define los delitos que les serán imputados en el marco de la investigación. Las autoridades no descartan nuevas capturas relacionadas con esta estructura criminal y mantienen labores de verificación en la zona intervenida para establecer si existen otros puntos de almacenamiento o fabricación clandestina en Bogotá capital.
La operación se enmarca en la estrategia de contención y desarticulación de estructuras armadas ilegales con presencia en zonas periféricas de Bogotá, donde las autoridades han reforzado los controles ante alertas de posibles acciones violentas en sectores residenciales y comerciales. Según el Ejército, el trabajo articulado entre las diferentes instituciones permitió actuar de manera preventiva y reducir riesgos para la comunidad en la localidad de Usme sur de Bogotá capital.
Con este resultado, el Ejército Nacional reiteró su compromiso de continuar desarrollando operaciones para garantizar la seguridad y el orden público en la capital y en el país, en coordinación con las demás autoridades. La institución aseguró que mantendrá la ofensiva contra estructuras que pretendan afectar a la población civil, al tiempo que fortalecerá labores de inteligencia para anticipar amenazas y proteger a los ciudadanos en todo el territorio nacional.
