La economía colombiana registró un crecimiento de 2,3 % en el cuarto trimestre de 2025 frente al mismo periodo de 2024, de acuerdo con las cifras preliminares del DANE. El resultado confirma una senda de recuperación gradual, aunque aún marcada por contrastes entre sectores productivos. En la medición trimestral ajustada por efecto estacional, el avance fue de apenas 0,1 %, lo que refleja un cierre de año con dinamismo contenido.
En el balance del año completo, el Producto Interno Bruto creció 2,6 % en 2025 respecto a 2024, jalonado principalmente por actividades asociadas al comercio, el transporte, el alojamiento y los servicios de comida. Este grupo económico aportó cerca de 0,9 puntos porcentuales al crecimiento anual, consolidándose como uno de los motores de la reactivación, en línea con la recuperación del consumo de los hogares y la normalización de la actividad urbana.
Otro de los sectores con mayor contribución fue el relacionado con administración pública, educación, salud y servicios sociales, que registró un crecimiento cercano al 4,5 % anual. Estas actividades continúan teniendo un peso determinante en la estructura económica nacional, no solo por su participación en el empleo formal, sino también por su capacidad de sostener la demanda interna en contextos de desaceleración de otros renglones productivos.
Las actividades artísticas, de entretenimiento y otros servicios también mostraron un comportamiento destacado, con variaciones superiores al 9 % en el año. Este repunte evidencia una mayor dinámica en los servicios asociados a la vida cotidiana, el turismo interno y el esparcimiento, segmentos que han ganado relevancia tras los ajustes económicos de años anteriores y que hoy representan un componente creciente del valor agregado nacional.
Desde el enfoque del gasto, el crecimiento estuvo explicado principalmente por el consumo final, que aumentó 4,2 % durante el año y 3,8 % en el último trimestre. Este comportamiento ratifica que el principal soporte de la economía sigue siendo la demanda interna. En contraste, la formación bruta de capital mostró caídas importantes al cierre del año, con un descenso de 9,3 % trimestral, reflejando debilidad en la inversión.
El comercio exterior también mostró señales mixtas. Las exportaciones crecieron 1,8 % en el balance anual, mientras las importaciones aumentaron 8,4 %, lo que evidencia una mayor demanda de bienes del exterior y presiones sobre la balanza comercial. En el cuarto trimestre, las exportaciones avanzaron 1,2 %, comportamiento moderado que refleja los retos del entorno internacional y la menor dinámica de algunos socios comerciales.
Por ramas de actividad, el agro creció durante el año, aunque presentó variaciones negativas en la comparación trimestral, mientras sectores como la explotación de minas y canteras continuaron registrando contracciones anuales. La construcción también mantuvo cifras débiles, lo que confirma que la recuperación económica sigue siendo heterogénea y con rezagos en actividades intensivas en inversión y proyectos de largo plazo.
El DANE recordó que las cifras publicadas son preliminares y están sujetas a revisión conforme se incorporen nuevos datos estadísticos y actualizaciones metodológicas. Este proceso, habitual en las cuentas nacionales, permite ajustar las mediciones a información más completa. Con estos resultados, Colombia cerró 2025 con un crecimiento moderado, sostenido principalmente por el consumo y los servicios, mientras la inversión continúa siendo el principal desafío para acelerar el ritmo económico.
