Mientras millones de espectadores seguían el Super Bowl, uno de los eventos deportivos más vistos del planeta, un mensaje de salud pública logró abrirse paso entre el espectáculo. Un anuncio protagonizado por Sofía Vergara y Octavia Spencer puso el foco en una amenaza silenciosa: el daño renal y el riesgo cardiovascular pueden desarrollarse durante años sin síntomas evidentes, incluso en personas que se sienten completamente sanas.
La campaña, impulsada por Boehringer Ingelheim, buscó visibilizar la importancia de la detección temprana en personas con factores de riesgo. El mensaje central destacó una herramienta diagnóstica aún poco utilizada: la prueba de relación albúmina-creatinina en orina, conocida como RAC, que permite identificar de manera precoz alteraciones renales y cardiovasculares asociadas principalmente a la hipertensión y la diabetes.
En Colombia, la magnitud del problema es significativa. Más de seis millones de personas viven con hipertensión arterial y cerca del tres por ciento de la población tiene diabetes. Ambas condiciones incrementan de manera considerable la probabilidad de desarrollar enfermedad renal crónica y complicaciones cardiovasculares, muchas veces sin presentar señales claras en sus primeras etapas.
El riesgo radica precisamente en su carácter silencioso. Cuando el daño renal o cardiovascular no se detecta oportunamente, el diagnóstico suele producirse en fases avanzadas, lo que implica tratamientos más complejos, mayores hospitalizaciones y un impacto económico creciente para el sistema de salud y para las familias afectadas por estas patologías crónicas.
En escenarios avanzados, procedimientos como la diálisis se convierten en tratamientos permanentes de alto costo, con implicaciones físicas, emocionales y financieras. De ahí la relevancia de fortalecer la prevención. Las guías médicas recomiendan realizar la prueba RAC de manera anual en pacientes con hipertensión o diabetes, aunque todavía no es un examen incorporado de forma sistemática en controles rutinarios.
El mensaje difundido durante el Super Bowl abrió la puerta para trasladar esta conversación al contexto colombiano. La prevención no depende únicamente del sistema sanitario, sino también de la acción individual. Consultar periódicamente al médico, solicitar evaluaciones específicas y mantener controladas las enfermedades de base son decisiones determinantes para reducir riesgos futuros.
Especialistas insisten en que la detección temprana permite intervenir antes de que el daño sea irreversible. Identificar a tiempo alteraciones renales o cardiovasculares no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que también disminuye la presión financiera sobre el sistema de salud, al evitar procedimientos complejos y hospitalizaciones prolongadas.
Lo que comenzó como un mensaje en medio del mayor espectáculo deportivo del mundo terminó convirtiéndose en una invitación directa a la prevención. En un país donde millones conviven con hipertensión y diabetes, preguntar por la prueba RAC y mantener controles periódicos puede marcar la diferencia entre una condición manejable y una enfermedad detectada demasiado tarde.
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Salud
