La violencia vicaria es una forma de agresión en la que el agresor busca castigar o controlar a una mujer utilizando a sus hijas, hijos u otras personas cercanas. No se trata de un conflicto familiar aislado, sino de una manifestación de violencia de género que produce daño emocional profundo, genera miedo y ejerce presión sobre la madre, incluso cuando la relación de pareja ya ha terminado.
Este tipo de violencia puede expresarse de distintas maneras. Una de las más frecuentes es la manipulación emocional, cuando el agresor usa a niñas y niños para amenazar, chantajear o presionar a la madre. También puede presentarse mediante el descuido o maltrato hacia hijas e hijos con la intención de causarle angustia, así como a través de acciones que buscan obstaculizar o deteriorar el vínculo entre la madre y sus hijos.
En Colombia, la violencia vicaria aún no cuenta con un registro estadístico independiente que permita medir su magnitud. Sin embargo, es una realidad que afecta a mujeres y familias en distintos contextos. Visibilizarla y reconocer sus señales es clave para prevenir daños mayores y activar mecanismos de protección oportunos para mujeres, niñas y niños.
En Bogotá, la Secretaría Distrital de la Mujer ofrece servicios gratuitos y confidenciales de orientación psicosocial y jurídica para acompañar a mujeres que enfrentan situaciones de violencia. Estos espacios permiten evaluar riesgos y activar rutas de protección cuando existe peligro para la vida o la integridad.
Uno de los principales canales de atención es la Línea Púrpura Distrital, disponible las 24 horas, donde profesionales brindan orientación sobre derechos, medidas de protección y alternativas de atención en la ciudad. Este servicio está dirigido a mujeres que necesiten apoyo inmediato o información para tomar decisiones seguras.
Identificar a tiempo la violencia vicaria es fundamental. Señales como el uso de los hijos para enviar mensajes intimidantes, limitar el contacto con la madre o descuidar intencionalmente su bienestar pueden indicar una situación de riesgo. Buscar orientación temprana puede prevenir escaladas de violencia y proteger a la familia.
Además de la línea telefónica, la Secretaría ofrece acompañamiento integral que incluye asesoría jurídica y apoyo emocional. El enfoque busca fortalecer la autonomía de las mujeres y brindar herramientas para enfrentar situaciones de violencia con respaldo institucional.
Las mujeres pueden comunicarse de forma gratuita y confidencial a la Línea Púrpura Distrital 01 8000 112 137 , al WhatsApp 300 755 1846 o a la Línea 195 opción 7. En caso de emergencia, está disponible la Línea 123. Reconocer la violencia vicaria y acudir a estos canales es un paso clave para proteger la vida y la dignidad.
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