La Conferencia Académica Internacional Tierra, Vida y Sociedad, realizada en la Universidad de Cartagena como antesala de la ICARRD+20, cerró una nueva jornada con pronunciamientos de expertos internacionales que analizaron los retos de la reforma agraria, la sostenibilidad ambiental y la transformación de los modelos productivos rurales. El encuentro reunió académicos, investigadores y líderes sociales de distintos países en torno a los desafíos contemporáneos del acceso a la tierra y la justicia territorial.
Durante los paneles, especialistas destacaron la necesidad de impulsar transiciones económicas que reduzcan la dependencia de actividades extractivas y fortalezcan las economías campesinas. En ese contexto, se discutieron experiencias latinoamericanas orientadas a promover sistemas productivos sostenibles, mejorar las condiciones de vida en el campo y consolidar estrategias que articulen conservación ambiental con desarrollo rural.
La profesora Wendy Wolford, de Cornell University, señaló que los procesos de transformación rural deben centrarse en el bienestar de las comunidades campesinas e indígenas, promoviendo modelos que prioricen la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la protección de los territorios. Estas reflexiones se dieron en el panel “Acaparamiento de tierras y recursos, guerra contra las drogas y conflicto violento”.
El espacio académico contó además con la participación de investigadores de universidades y centros de pensamiento de Colombia, Europa, Asia y América del Norte, quienes analizaron el fenómeno del despojo de tierras desde distintas perspectivas históricas, económicas y sociales. Los expertos coincidieron en que la concentración de la propiedad y las presiones sobre los recursos naturales siguen siendo factores determinantes de desigualdad y conflictividad.
En el desarrollo de la conferencia también se conoció una carta abierta firmada por académicos estadounidenses, en la que expresaron su visión sobre los procesos de reforma agraria en la región y manifestaron preocupaciones frente a políticas internacionales que, a su juicio, podrían incidir en dinámicas de desposesión territorial. El documento fue presentado como un aporte al debate global sobre gobernanza de la tierra.
Otros panelistas abordaron las múltiples formas contemporáneas de presión sobre los territorios rurales, incluyendo transformaciones urbanas, expansión empresarial y cambios en los usos del suelo. Estas dinámicas, señalaron, deben analizarse desde enfoques interdisciplinarios que integren derechos humanos, sostenibilidad ambiental y planificación territorial.
El encuentro permitió articular visiones académicas y saberes locales alrededor de la necesidad de construir modelos de desarrollo rural más equitativos, con participación comunitaria, investigación aplicada y políticas públicas basadas en evidencia. La discusión subrayó el papel de la educación superior como actor clave en la generación de conocimiento para la transformación del campo.
Con esta agenda previa, la ICARRD+20 se consolida como un escenario internacional de reflexión sobre la relación entre tierra, vida y sociedad, promoviendo un diálogo amplio entre academia, organizaciones sociales y gobiernos para avanzar en propuestas que respondan a los desafíos ambientales, alimentarios y territoriales del siglo XXI.
