Con Colombia después de Petro, publicado por Editorial Planeta, el analista Hernando Gómez Buendía ofrece una lectura amplia, documentada y crítica sobre el primer gobierno de izquierda en dos siglos de vida republicana. El libro parte de una premisa incómoda para los extremos: el país no se derrumbó como vaticinaban algunos sectores, pero tampoco vivió la transformación estructural que otros anunciaban con entusiasmo, dejando un balance más complejo que los eslóganes.
La obra se propone entender, no juzgar. Gómez Buendía se aleja de la lógica del aplauso o la descalificación automática para reconstruir qué intentó hacer ese gobierno, por qué adoptó determinadas decisiones, qué logró materializar y en qué frentes tropezó. Su interés no está en la polémica coyuntural, sino en dejar un registro analítico que permita mirar el periodo como una experiencia histórica con efectos duraderos sobre la política, las instituciones y la cultura pública.
Uno de los ejes del libro es la brecha entre la ambición reformista y las capacidades reales del Estado. A partir de políticas, anuncios y resultados, el autor muestra cómo las restricciones institucionales, la fragmentación política y la debilidad administrativa condicionaron la ejecución. Más que una historia de promesas incumplidas, el texto presenta un retrato de las tensiones entre proyecto político, burocracia, oposición y reglas de juego que, en conjunto, delimitan el margen de acción de cualquier gobierno.
El ensayo también aborda las resistencias que se activaron frente a esa visión de país. Gómez Buendía describe cómo distintos sectores económicos, políticos y sociales reaccionaron ante propuestas que percibían como riesgosas, mientras otros grupos depositaban en el gobierno expectativas muy altas. Ese choque de percepciones alimentó una polarización intensa, donde la discusión pública estuvo atravesada por temores, esperanzas y narrativas contrapuestas que dificultaron la construcción de consensos básicos.
Un aporte clave del libro es su lectura de las emociones como factor político. El autor sostiene que miedo, indignación y desconfianza no fueron simples reacciones, sino fuerzas que moldearon decisiones, discursos y alianzas. Esta dimensión emocional ayuda a explicar por qué ciertas reformas encontraron obstáculos adicionales y por qué el debate se volvió, en muchos momentos, más simbólico que técnico, con consecuencias directas sobre la gobernabilidad y la calidad de la conversación democrática.
Gómez Buendía plantea que este periodo debe entenderse como un laboratorio que revela rasgos profundos de Colombia. El gobierno analizado puso a prueba la capacidad del sistema para procesar cambios, exhibiendo tanto la resiliencia institucional como sus límites. En ese sentido, el libro trasciende la figura presidencial y se convierte en una reflexión sobre cómo imaginamos el futuro, cómo nos dividimos y por qué, una y otra vez, resulta difícil consolidar un Estado moderno, eficaz y legítimo.
En términos de método, la obra busca reunir información confiable, relatos calificados de decisiones y resultados, y evaluaciones alejadas del fragor partidista. El autor combina datos, contexto histórico y análisis para ofrecer un balance que pueda ser leído tanto por especialistas como por ciudadanos interesados en entender qué ocurrió realmente más allá de la retórica política. Así, el texto se instala como una herramienta para pensar el presente y proyectar discusiones futuras.
Sobre el autor: Hernando Gómez Buendía. Nacido en Armenia en 1945, es filósofo, economista, abogado y sociólogo, con formación en la Universidad Javeriana, la Universidad Nacional y la Universidad de Wisconsin. Ha sido profesor, consultor internacional, periodista y autor de más de treinta libros. Actualmente dirige y edita la revista Razón Pública. Su trayectoria intelectual respalda este nuevo ensayo, que se suma a su trabajo constante por interpretar críticamente la realidad política y social del país.
