La Policía Nacional de Colombia reportó la captura de dos ciudadanos señalados de liderar una estructura criminal transnacional dedicada al préstamo ilegal bajo la modalidad de “gota a gota”, en un operativo realizado en zona rural del municipio de Dovio, Valle del Cauca. El procedimiento se enmarca en la estrategia contra el crimen organizado que opera más allá de las fronteras y que afecta la seguridad económica y personal de numerosas víctimas.
Los detenidos fueron identificados como Disney Stiven Montoya Taba y Erika Alejandra Castillo Uribe, quienes eran requeridos por autoridades judiciales de Chile por los delitos de asociación delictiva y lavado de dinero. Según la investigación, ambos harían parte de una organización conocida como “La Empresa”, con presencia en distintas ciudades chilenas, donde presuntamente coordinaban actividades de financiamiento ilegal y ocultamiento de recursos de origen ilícito.
De acuerdo con los reportes, esta estructura criminal operaba mediante préstamos rápidos con intereses desproporcionados, acompañados de un sistema de presión constante sobre los deudores. Las víctimas, tras adquirir las obligaciones, quedaban sometidas a cobros diarios o semanales, lo que generaba un ciclo de endeudamiento difícil de romper. Este esquema es considerado una de las economías ilegales que más impacto social produce en comunidades vulnerables.
Las autoridades señalaron que el modo de operación incluía intimidaciones progresivas cuando los pagos no se realizaban en los tiempos exigidos. Las acciones iban desde llamadas insistentes hasta amenazas directas y hostigamientos, creando un entorno de miedo permanente. Este patrón de coerción, además de afectar el patrimonio de las personas, impactaba su salud mental y la tranquilidad de entornos familiares y comerciales.
El director de la Policía Nacional de Colombia, el general William Rincón Zambrano, destacó que la detención es resultado de la cooperación internacional y del trabajo operativo de los uniformados. Subrayó que se continuará actuando para que quienes cometen delitos de alto impacto enfrenten la justicia, sin importar el lugar donde intenten ocultarse o establecer redes de apoyo criminal.
El operativo fue posible gracias a la articulación entre la Dirección de Investigación Criminal, la oficina de INTERPOLen Colombia y autoridades judiciales de Chile. El intercambio de información permitió ubicar a los requeridos y activar capacidades conjuntas para su localización. Este tipo de coordinación es clave frente a organizaciones que operan en varios países y buscan aprovechar vacíos de control.
La diligencia de registro y allanamiento se realizó en una zona rural de Dovio, donde los señalados permanecían al momento de su ubicación. Tras su retención, se adelantaron los procedimientos legales correspondientes para ponerlos a disposición de las autoridades competentes, en el marco de los mecanismos de cooperación judicial internacional que permiten atender solicitudes de otros Estados.
Con este resultado, la institución reiteró que el territorio nacional no debe convertirse en refugio de estructuras criminales que afectan a otros países. Las autoridades insistieron en que la lucha contra economías ilegales como el “gota a gota” seguirá siendo prioritaria, debido a su impacto en la convivencia y la seguridad ciudadana, así como por su vínculo con redes de lavado de activos y delincuencia organizada.
