En un operativo conjunto entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, con apoyo de la Guardia Civil Española y Europol, fue capturado en Medellín Jhon Henry González Herrera, alias “Medio Labio”, señalado como uno de los principales articuladores financieros del narcotráfico transnacional. La acción, denominada operación “Pandora”, se concentró en desmantelar redes de lavado de activos vinculadas a organizaciones criminales con presencia en América Latina y Europa.
Las autoridades consideran a González Herrera un objetivo de alto valor debido a su presunto papel como enlace económico entre estructuras del Clan del Golfo y mafias internacionales. Según la investigación, habría coordinado operaciones financieras con organizaciones criminales europeas, entre ellas grupos asociados a la ’Ndrangheta italiana, además de redes dedicadas al tráfico de drogas que operan entre ambos continentes.
El seguimiento investigativo incluyó análisis de comunicaciones obtenidas a través de plataformas de mensajería cifrada, lo que permitió documentar movimientos de dinero y actividades relacionadas con el envío de estupefacientes y el posterior blanqueo de capitales. Estos elementos probatorios fueron clave para establecer la dimensión transnacional de las operaciones atribuidas al capturado y su rol estratégico dentro de la estructura criminal.
De acuerdo con los reportes oficiales, alias “Medio Labio” habría iniciado su trayectoria delictiva administrando recursos ilícitos de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia. Posteriormente, consolidó su influencia como presunto estratega financiero del Clan del Golfo, gestionando flujos de dinero en efectivo mediante sistemas informales de transferencia conocidos como hawala, mecanismo utilizado para ocultar el origen de recursos ilegales.
Las autoridades estiman que, a través de estas operaciones, se habrían movilizado cerca de 147 mil millones de pesos derivados del narcotráfico internacional. El procesado, además, es señalado de mantener vínculos familiares y criminales con antiguos cabecillas de organizaciones paramilitares, lo que habría facilitado su posicionamiento dentro de redes ilegales de alcance global.
El historial judicial de González Herrera incluye una captura en 2008 por porte ilegal de armas y un proceso por lavado de activos entre 2020 y 2023, del cual resultó en libertad por falta de pruebas en ese momento. Sin embargo, nuevas evidencias recolectadas en cooperación internacional permitieron reactivar las investigaciones y avanzar en su judicialización.
Tras su detención, fue presentado ante un juez de control de garantías, que legalizó el procedimiento. La Fiscalía le imputó cargos por lavado de activos, enriquecimiento ilícito de particulares, cohecho por dar u ofrecer y concierto para delinquir con fines de lavado de activos, delitos que ahora serán materia del proceso judicial en su contra.
Las autoridades destacaron que la operación representa un golpe directo a las finanzas del narcotráfico y a las economías ilegales que sostienen estructuras criminales. Más allá de la captura individual, el resultado busca afectar los mecanismos de financiación clandestina que permiten la expansión del multicrimen y fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra estas redes.
