La historia de Bogotá Fútbol Club es, ante todo, la historia de una apuesta. En 2003, un grupo de empresarios deportivos dio vida al Deportivo Sur de Bogotá con la intención de construir un proceso que, paso a paso, pudiera escalar hasta el fútbol profesional. Aquel primer esfuerzo participó en torneos Sub-21 y en la Primera C, sembrando la base de un proyecto que buscaba representar a la capital desde la formación y el desarrollo de talento.
Con la adquisición de la ficha del Cóndor FC, el equipo dio un salto institucional que permitió su reorganización como Corporación Deportiva Bogotá Fútbol Club. Ese movimiento marcó el tránsito hacia estructuras más sólidas de competencia, administración y proyección deportiva, hasta consolidarse en 2012 como Bogotá Fútbol Club S.A., ya integrado plenamente al sistema profesional colombiano.
Desde entonces, el club ha competido en dos escenarios clave del balompié nacional: el Torneo BetPlay y la Copa BetPlay. Su presencia constante en estas competencias lo ha convertido en una vitrina para futbolistas jóvenes que buscan abrirse espacio en el fútbol colombiano, con una identidad marcada por el trabajo formativo, la renovación permanente de la plantilla y la apuesta por procesos a mediano plazo.
Para la temporada 2026, el equipo mantiene esa filosofía bajo la dirección técnica de Luis Melo, acompañado por un cuerpo técnico que combina preparación física, trabajo específico por posiciones y acompañamiento médico y fisioterapéutico. La estructura se completa con áreas deportivas y logísticas que sostienen el día a día competitivo del club, en una dinámica que privilegia la construcción colectiva sobre las individualidades.
La nómina refleja esa mezcla de juventud y proyección. En el arco aparecen nombres como Daniel Alejandro Aguilar Mina y Jerónimo Osorno Salazar, guardametas de gran talla física que encarnan la renovación generacional. La línea defensiva suma futbolistas provenientes de distintos territorios del país, entre ellos Sergio Miguel Díaz Pérez, Larry Hinestroza Palacios y Alejandro Restrepo Gutiérrez, quienes aportan presencia, velocidad y capacidad de adaptación táctica.
En el mediocampo, el club apuesta por jugadores formados en procesos locales y regionales como Andrés Felipe Alfonso Ciprián, Kevin Felipe Castro Cárdenas y Jafe Rolandavid Pérez Díaz, encargados de dar equilibrio, circulación y dinámica al juego. La idea es sostener un modelo competitivo que combine disciplina táctica con capacidad de transición rápida.
El frente de ataque reúne perfiles diversos, desde delanteros de referencia como Andrés Felipe Buelvas Mosquera y Harold Sandoval Lasso, hasta extremos de movilidad y desborde como Brayan David Castro Jiménez y Diego Andrés Castillo Mosquera. La ofensiva se complementa con jóvenes talentos que comienzan a sumar minutos en el profesionalismo, reafirmando la vocación del club como plataforma de crecimiento.
Más allá de los resultados deportivos, Bogotá FC ha construido una identidad ligada al concepto de “bogotanos de corazón”, un mensaje que busca conectar con la ciudad y consolidar un sentido de pertenencia en torno a un equipo que, sin los reflectores de los grandes clubes, insiste en formar jugadores, competir con disciplina y sostener un proyecto que ya completa más de dos décadas de existencia.
En 2026, el desafío continúa siendo el mismo que inspiró su creación: abrirse espacio en el exigente ecosistema del fútbol colombiano, fortalecer su cantera y demostrar que los procesos también son una forma válida —y necesaria— de construir futuro en el deporte profesional.
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