Bogotá registró un crecimiento económico de 4,7 % durante el tercer trimestre de 2025, según el Indicador Trimestral de Actividad Económica Departamental. Este resultado ubicó a la capital como el territorio con mayor dinamismo del país en el periodo analizado, superando en 1,1 puntos porcentuales el crecimiento nacional, que fue de 3,6 %, y consolidando su papel como motor clave de la economía colombiana actual.
El desempeño de la ciudad se ubicó por encima de otros departamentos con resultados destacados, como Tolima, que reportó un crecimiento de 3,7 %, y Santander, con 3,6 %. Estas cifras reflejan un mayor ritmo de la actividad productiva en Bogotá y la consolidan como uno de los principales focos de generación de valor, servicios y encadenamientos económicos del país en este periodo.
El resultado del tercer trimestre también representa una aceleración frente al mismo periodo de 2024, cuando la economía de la capital creció 2,2 %. La variación observada en 2025 equivale a más del doble del crecimiento del año anterior, lo que evidencia una recuperación más sólida, sostenida y amplia de la actividad económica en la ciudad durante el último año.
Este comportamiento responde a un mayor dinamismo en sectores productivos estratégicos, así como a la reactivación de actividades urbanas que inciden en el comercio, los servicios y la inversión. La ciudad muestra una base económica más robusta, con mejores condiciones para impulsar la productividad, fortalecer el tejido empresarial y generar mayores oportunidades para los hogares bogotanos.
Gabriel Angarita, director de Estudios Económicos de la Secretaría de Desarrollo Económico, señaló que el crecimiento de 4,7 % confirma que la economía de la ciudad avanza a un ritmo superior al promedio nacional. Indicó que el reto ahora es sostener esta tendencia, traducirla en más empleo formal, mayor productividad y mejores oportunidades para empresas y trabajadores.
El liderazgo de Bogotá en el crecimiento económico departamental implica un mayor aporte al desempeño general del país. Por su tamaño, diversidad productiva y concentración de servicios, la capital incide de manera directa en los principales indicadores nacionales, lo que refuerza su rol como eje de actividad económica, innovación y articulación de cadenas productivas.
El crecimiento registrado fortalece las bases para la generación de empleo, el aumento del recaudo y la consolidación de nuevos proyectos de inversión. Además, crea un entorno más favorable para el desarrollo de iniciativas empresariales, la expansión de sectores estratégicos y la mejora de las condiciones económicas de la población que depende de la dinámica urbana.
Con este panorama, Bogotá consolida una tendencia de recuperación y fortalecimiento de su actividad productiva frente al año anterior. Mantener este impulso será clave para seguir promoviendo la inversión, la formalización y el desarrollo de sectores estratégicos, asegurando que el crecimiento económico se traduzca en bienestar, estabilidad y oportunidades para la ciudadanía.
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