Bitso amplió su oferta de activos digitales con la incorporación de Tether Gold (XAU₮), un token respaldado uno a uno por oro físico, que permite a los usuarios acceder al metal precioso desde el entorno cripto. Con este movimiento, la plataforma fortalece su portafolio de instrumentos vinculados a activos del mundo real y responde al interés creciente por alternativas de resguardo en contextos de volatilidad financiera global y presiones inflacionarias persistentes.
Cada token XAU₮ equivale a una onza troy de oro fino, respaldada por lingotes que cumplen con el estándar internacional LBMA Good Delivery. Estos se almacenan en bóvedas en Suiza, mientras la titularidad se gestiona a través de tecnología blockchain. Este modelo habilita la compra fraccionada, el seguimiento digital de la propiedad y operaciones continuas, eliminando barreras logísticas asociadas al almacenamiento, transporte y custodia tradicional del oro físico.
La integración de este activo dentro del ecosistema de Bitso ofrece a los usuarios una forma de exposición líquida al oro sin salir del entorno digital. En escenarios de incertidumbre geopolítica, fluctuaciones en los mercados de renta variable y oscilaciones de criptomonedas, el oro mantiene su rol histórico como activo de cobertura, ahora adaptado a dinámicas de negociación instantánea y disponibilidad permanente en plataformas tecnológicas financieras de alcance regional.
Desde la compañía se señala que la tokenización de activos reales amplía las opciones de diversificación para inversionistas digitales, que pueden combinar criptomonedas, stablecoins y ahora oro tokenizado dentro de una misma infraestructura. Este enfoque responde a una tendencia global donde la convergencia entre finanzas tradicionales y tecnología blockchain redefine la forma en que se accede, intercambia y administra el valor, especialmente entre nuevas generaciones de usuarios financieros.
El modelo de respaldo de XAU₮ funciona bajo un esquema de asignación específica, con números de serie de lingotes vinculados al suministro de tokens y reportes periódicos de verificación publicados por el emisor. No obstante, como ocurre con cualquier instrumento digital vinculado a activos subyacentes, existen riesgos asociados a fluctuaciones de precio, liquidez del mercado secundario y condiciones generales del entorno económico que deben ser considerados por los participantes.
Dentro de la plataforma, el activo está habilitado para conversiones, lo que permite comprar y vender oro tokenizado de forma ágil. Para retiros hacia billeteras externas, los usuarios deben convertir previamente a otros tokens con funciones de depósito y retiro activas. Este esquema mantiene la operatividad interna del producto, mientras integra el oro digital a la lógica de intercambio de valor propia de los mercados cripto.
La diferencia frente al oro físico tradicional radica en los tiempos de liquidación y la accesibilidad. Mientras las transacciones a través de canales bancarios o intermediarios pueden tardar días y suponen costos adicionales, el oro tokenizado permite ejecución prácticamente inmediata, con seguimiento digital y sin necesidad de manejo físico. Esta característica resulta atractiva para perfiles que priorizan flexibilidad operativa, rapidez de reacción y administración remota de activos.
Con esta incorporación, Bitso refuerza su estrategia de ofrecer instrumentos que conecten el universo cripto con activos tangibles, en un contexto donde la digitalización financiera avanza hacia modelos híbridos. La apuesta por oro tokenizado se suma a un ecosistema que combina tecnología, liquidez y diversificación, marcando un paso más en la evolución de plataformas regionales que buscan ampliar el acceso a instrumentos tradicionalmente reservados a segmentos especializados.
