Bachillerato flexible y gratuito inicia este 9 de febrero en Bogotá

 

Este 9 de febrero comenzó en Bogotá una nueva ruta de bachillerato flexible y gratuito dirigida a personas vinculadas a la economía informal, especialmente vivanderas, vivanderos de Plazas Distritales de Mercado y vendedores informales mayores de edad. La estrategia busca que esta población retome, valide y culmine sus estudios de educación básica y media, mediante un modelo académico ajustado a sus dinámicas laborales y con certificación oficial reconocida por el sistema educativo.

La iniciativa se desarrolla en alianza con la Secretaría de Educación del Distrito y permitirá que 112 personas continúen su proceso formativo sin afectar sus actividades productivas. El esquema contempla horarios compatibles con sus jornadas de trabajo, de manera que puedan estudiar en la mañana y mantener sus ingresos durante el resto del día, reduciendo una de las principales barreras que históricamente ha limitado su permanencia en el sistema educativo formal.

Según la directora del Instituto para la Economía Social, IPES Catalina Arciniegas y su equipo de trabajo, la apuesta por el bachillerato flexible responde a la necesidad de generar oportunidades reales de transformación social a través de la educación. La formación académica se entiende como una herramienta para ampliar las opciones laborales, fortalecer capacidades personales y mejorar la calidad de vida de quienes desarrollan su actividad económica en contextos de informalidad dentro de la ciudad.

Los estudiantes estarán distribuidos en tres sedes: el Punto Vive Digital Veracruz, el Punto Vive Digital Kennedy y el Punto Comercial Recinto Ferial 20 de Julio. La jornada académica se realizará de lunes a viernes entre las 8:00 a. m. y las 11:00 a. m., en espacios cercanos a sus territorios de trabajo, lo que facilita la asistencia continua y disminuye los tiempos de desplazamiento en la ciudad.

El proceso formativo es completamente gratuito y cuenta con certificación oficial a través del Colegio Integrado de Fontibón. De acuerdo con la dirección del IPES, esta estrategia ya ha beneficiado a más de 500 personas en etapas anteriores, consolidándose como un modelo de inclusión educativa para población adulta que no logró culminar sus estudios en el momento correspondiente de su trayectoria escolar.

Para participantes como Luz Melba Ochoa, de 67 años, retomar el bachillerato representa la posibilidad de cumplir metas postergadas por décadas. Tras haber dejado sus estudios en 1974, decidió inscribirse junto con su esposo al conocer la convocatoria. Su objetivo es continuar formándose en áreas como diseño, artesanías o manualidades, demostrando que la edad no es un impedimento para seguir aprendiendo.

El bachillerato flexible se convierte así en una alternativa pertinente para quienes requieren modelos educativos adaptados a su realidad. La combinación de horarios ajustados, sedes cercanas y acompañamiento institucional permanente permite que más personas accedan al derecho a la educación sin abandonar su actividad económica, lo que fortalece su autonomía y amplía sus posibilidades de desarrollo personal y laboral.

Con esta estrategia, la ciudad avanza en la ampliación del acceso a la educación para adultos y en la generación de oportunidades para población trabajadora de la economía popular. La formación académica, en este contexto, se articula con políticas de inclusión social y empleabilidad, aportando a la reducción de brechas educativas y a la construcción de trayectorias de vida con mayores opciones de progreso.

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