El inicio de la programación 2026 de Teatro Petra llega con una obra que no esquiva las preguntas difíciles. Mantener el juicio propone un encuentro escénico que sacude, conmueve y desafía al espectador desde un realismo profundo, atravesado por momentos de humor inesperado. Inspirada en hechos reales y construida a partir de múltiples testimonios, la obra abre la temporada con funciones de miércoles a sábado durante las últimas semanas de enero y todo febrero, consolidando al teatro como un espacio de reflexión viva sobre el país.
El montaje surge de una colaboración con la Jurisdicción Especial para la Paz, cuyo trabajo ha marcado un punto de inflexión en la forma de abordar los crímenes más graves del conflicto armado. La obra no reproduce casos específicos, sino que dialoga con muchas historias a la vez, recogidas de distintos territorios y orillas del conflicto. Esa decisión dramatúrgica permite que la escena no se cierre en un relato único, sino que abra un abanico de voces que resuenan con experiencias colectivas.
En escena convergen universos humanos profundamente contrastados. Una madre busca saber dónde fueron enterrados sus hijos, presentados falsamente como guerrilleros; un militar intenta reconstruir su vida tras haber participado en ejecuciones; una esposa se enfrenta a quien mantuvo secuestrado a su marido durante años; y una familia lidia con las fracturas internas que deja un secuestro prolongado. Cada historia avanza con tensión contenida, construyendo un mosaico de dolores, silencios y preguntas que no admiten soluciones simples.
Estas narrativas cobran fuerza gracias a un elenco que asume múltiples roles y registros. Marcela Valencia, Derly Neira, Julia Romo, Ana María Aguilera, Juan Diego Marín, Lucho Velasco, Julio Correal y Jorge Rico encarnan personajes que se cruzan, se contradicen y se reflejan unos en otros. La actuación es precisa y contenida, evitando el exceso, permitiendo que la palabra y el gesto sostengan el peso emocional de cada encuentro.
Para Fabio Rubiano, director y dramaturgo de la obra, el encuentro entre víctimas y responsables posee una enorme potencia teatral y simbólica. Sin embargo, subraya que estos cara a cara no surgen de manera espontánea. Detrás existe un trabajo previo de acompañamiento, escucha y preparación emocional, tanto para víctimas como para responsables. Ese proceso invisible, marcado por la contención y el cuidado, es el punto de partida del montaje y le otorga profundidad ética a la escena.
Uno de los ejes más contundentes de Mantener el juicio es su reflexión sobre el perdón. La obra plantea que este no siempre es posible ni deseable, y que exigirlo puede convertirse en una carga adicional para la víctima. En lugar de imponer una reconciliación forzada, el montaje pone el acento en la palabra, en el derecho a decir lo que no pudo decirse antes y en la posibilidad de cerrar una herida, incluso cuando no hay absolución ni acuerdo final.
Esa mirada ha conectado con públicos diversos a lo largo del país. Durante 2025, Mantener el juicio se consolidó como la obra con mayor número de espectadores del Teatro Petra. Su circulación nacional incluyó más de diez ciudades, superó las 100 funciones y alcanzó cerca de 15.000 asistentes. Las cifras confirman no solo su alcance, sino su capacidad de generar conversación, incomodidad y reflexión más allá del escenario.
Con esta obra, Teatro Petra reafirma su vocación de abordar el conflicto colombiano desde múltiples perspectivas, sin simplificaciones ni respuestas cerradas. Mantener el juicio no ofrece consuelo fácil, pero sí un espacio para mirar de frente el pasado y sus consecuencias. Al abrir la temporada 2026 con este montaje, el teatro se posiciona como un lugar donde el arte no evade la realidad, sino que la enfrenta con sensibilidad, rigor y una profunda responsabilidad ética.
