Se reunió la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores frente a los últimos acontecimientos internacionales que afectan a Colombia

 

La Comisión Asesora de Relaciones Exteriores cerró su más reciente sesión con un balance que reafirma la línea que Colombia ha sostenido de manera consistente en materia de política exterior. El país reiteró su defensa irrestricta del derecho internacional, el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la condena a cualquier acción que implique el uso de la fuerza o la invasión militar de un Estado soberano, como ejes centrales de su actuación diplomática.

Durante el encuentro, la Comisión subrayó que la posición de Colombia frente a los acontecimientos internacionales se rige por principios históricos de su diplomacia. Entre ellos, la legalidad internacional, la solución pacífica de las controversias y el respeto a la soberanía de los pueblos se mantienen como referentes inamovibles, orientados a preservar la coherencia del país en el escenario global.

En este contexto, el presidente Gustavo Petro expuso ante la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores la necesidad de sostener una agenda activa de diálogo, cooperación y construcción de consensos. El mandatario enfatizó que la diplomacia colombiana debe combinar firmeza en los principios con apertura al entendimiento entre Estados.

Uno de los puntos destacados fue la relación con Estados Unidos, planteada desde una lógica de respeto mutuo y objetivos compartidos para la región. Según lo expuesto, el fortalecimiento del diálogo bilateral resulta clave para abordar desafíos comunes y avanzar en agendas estratégicas que impactan directamente la estabilidad hemisférica.

La Comisión también centró su atención en la necesidad de avanzar hacia una nueva cooperación hemisférica para enfrentar de manera estructural el problema de las drogas, el crimen organizado y las economías ilegales. En este enfoque, se insistió en dejar atrás visiones exclusivamente represivas y priorizar políticas integrales que incluyan desarrollo, salud pública y corresponsabilidad internacional.

Otro de los consensos alcanzados fue el respaldo a la visión de América Latina y el Caribe como territorio de paz, vida y cooperación. Desde esta perspectiva, se remarcó que la estabilidad regional no puede construirse mediante la confrontación, sino a través de la integración, el fortalecimiento de los mecanismos multilaterales y el respeto al derecho internacional.

El balance presentado refleja una política exterior que busca coherencia entre el discurso y la acción. La combinación de principios sólidos, apertura al diálogo y apuesta por soluciones multilaterales aparece como la hoja de ruta para posicionar a Colombia como un actor confiable y propositivo en el escenario internacional.

En conjunto, las conclusiones de la Comisión Asesora proyectan una diplomacia orientada a proteger los intereses nacionales, contribuir a la paz regional y fortalecer una visión soberana y justa de las relaciones internacionales. Una postura que, según lo expresado, seguirá guiando las decisiones del país en un contexto global cada vez más complejo.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Publicidad