Dos hombres fueron judicializados por su presunta responsabilidad en el crimen del líder social y firmante de paz Elider Antonio Díaz Arias, ocurrido en Fonseca, La Guajira. La investigación fue adelantada por la Fiscalía General de la Nación y permitió identificar a los señalados responsables del homicidio, registrado el ocho de agosto de dos mil veinticuatro. El caso se enmarca en los esfuerzos institucionales por esclarecer los ataques contra líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz, hechos que continúan generando preocupación nacional y llamados reiterados a fortalecer las garantías de seguridad en los territorios más afectados por la violencia.
Según los elementos materiales probatorios, los procesados fueron identificados como Luis Felipe Mejía Montero, conocido con el alias de Niño Pañal, y Armando José Sánchez Campuzano. De acuerdo con la investigación, ambos habrían abordado a la víctima frente a su residencia, cuando se disponía a acompañar a su hija al colegio. En ese momento, le habrían disparado en varias ocasiones y posteriormente huyeron del lugar en una motocicleta, la cual abandonaron a pocas cuadras, como parte de la estrategia para evadir a las autoridades que llegaron después para acordonar la escena e iniciar las diligencias judiciales correspondientes del caso penal.
Un fiscal de la Unidad Especial de Investigación presentó a los capturados ante un juez penal de control de garantías y les imputó los delitos de homicidio y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Ambas conductas fueron imputadas con las circunstancias de agravación previstas en la ley penal. La actuación judicial hace parte del mandato de esta unidad especializada, creada para investigar y judicializar los crímenes cometidos contra firmantes del Acuerdo de Paz, líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia, priorizando territorios históricamente afectados por la violencia armada y criminalidad persistente.
Durante las audiencias preliminares, los procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación. No obstante, el juez de control de garantías consideró que se cumplían los requisitos legales para imponer medida de aseguramiento privativa de la libertad. En consecuencia, ordenó que ambos hombres cumplan detención preventiva en centro carcelario, mientras avanza el proceso penal en su contra. La decisión busca evitar riesgos para la investigación y garantizar la comparecencia de los imputados ante la justicia, así como proteger a testigos, familiares y comunidades del entorno territorial afectado por hechos violentos similares recientes en la región.
Elider Antonio Díaz Arias era firmante del Acuerdo de Paz y miembro activo de la Asociación Campesina de Fonseca, desde donde promovía procesos organizativos y comunitarios. Su asesinato se suma a la lista de ataques contra personas comprometidas con la implementación de la paz en distintas zonas del país. Estos hechos han sido reiteradamente condenados por organizaciones sociales y de derechos humanos, que insisten en la necesidad de fortalecer las medidas de protección y la presencia integral del Estado en los territorios para prevenir nuevas agresiones y garantizar seguridad a liderazgos comunitarios locales en contextos rurales complejos de alto riesgo.
La Fiscalía General de la Nación reiteró que continuará priorizando las investigaciones relacionadas con crímenes contra líderes sociales y firmantes de paz, como parte de su compromiso con la verdad, la justicia y la no repetición. El avance de este proceso judicial representa un paso relevante en la lucha contra la impunidad en La Guajira. Las autoridades insistieron en el llamado a la ciudadanía para aportar información que permita esclarecer otros hechos violentos y avanzar en la protección efectiva de quienes ejercen liderazgo social en sus comunidades rurales, urbanas y étnicas del departamento afectado por el conflicto armado histórico persistente.

