El precandidato presidencial Juan Carlos Pinzón calificó como una vergüenza la afirmación pública del presidente Gustavo Petro sobre la situación de Nicolás Maduro en Estados Unidos y la posibilidad de interceder a su favor en un escenario diplomático. Según Pinzón, estas declaraciones generan una señal equivocada en la política exterior colombiana, especialmente en un momento en que el país requiere fortalecer su credibilidad internacional, sus alianzas estratégicas y su cooperación en materia de seguridad.
Pinzón sostuvo que la prioridad de cualquier encuentro entre jefes de Estado debe ser la defensa de los intereses nacionales, el crecimiento económico, la seguridad y la estabilidad institucional. A su juicio, anunciar gestiones en favor de un líder cuestionado por la comunidad internacional desvía la atención de los asuntos que realmente afectan a los colombianos, como el empleo, la inversión, la lucha contra el crimen organizado y la consolidación de relaciones diplomáticas constructivas.
El exministro de Defensa señaló que este tipo de posturas pueden afectar la percepción de Colombia ante gobiernos aliados, inversionistas y organismos multilaterales. Indicó que la política exterior exige prudencia, coherencia y un enfoque claro en la defensa de la democracia y el Estado de derecho. Desde su perspectiva, cualquier mensaje que parezca relativizar la gravedad de regímenes señalados por violaciones a los derechos humanos debilita la posición histórica de Colombia en esos temas.
“En vez de ir a trabajar por los intereses de los colombianos, se termina enviando un mensaje que genera controversia innecesaria”, afirmó Pinzón, al insistir en que la agenda internacional debe concentrarse en resultados concretos para el país. Subrayó que las reuniones diplomáticas son espacios para abrir mercados, atraer inversión, fortalecer la cooperación y construir confianza, no para asumir causas que pueden interpretarse como ajenas a las prioridades nacionales.
El precandidato recordó que Colombia ha construido durante décadas una relación estratégica con Estados Unidos y otros socios internacionales basada en la cooperación en seguridad, comercio y desarrollo. En ese sentido, advirtió que las señales políticas tienen impacto y que las declaraciones públicas de alto nivel deben medirse con responsabilidad, pues influyen en la forma como el país es percibido en escenarios bilaterales y multilaterales.
Pinzón insistió en que la política exterior no puede convertirse en un escenario de debates ideológicos personales, sino que debe estar guiada por el interés general. Señaló que los colombianos esperan que sus gobernantes utilicen estos espacios para buscar soluciones a los problemas internos, fortalecer la institucionalidad y proyectar una imagen de país confiable, comprometido con la legalidad y con la cooperación internacional.
Asimismo, manifestó que el contexto regional es complejo y exige una diplomacia orientada a la estabilidad, la seguridad y el respeto por las normas internacionales. A su juicio, cualquier mensaje que genere ambigüedad frente a situaciones que involucran justicia internacional, narcotráfico o crisis institucionales en otros países puede interpretarse como una falta de claridad en la posición de Colombia frente a esos desafíos.
Finalmente, Juan Carlos Pinzón reiteró que las relaciones exteriores deben servir para generar oportunidades, proteger a los ciudadanos y consolidar alianzas estratégicas de largo plazo. Concluyó que los encuentros internacionales son una responsabilidad de Estado y deben manejarse con un enfoque centrado en el bienestar de Colombia, la defensa de la democracia y el fortalecimiento de la confianza del país ante la comunidad internacional.
