Un contundente golpe a las cadenas logísticas del narcotráfico se registró en el municipio de Fusagasugá, Cundinamarca, donde la Policía Nacional logró interceptar un cargamento de insumos químicos controlados destinados a la producción de cocaína. La acción se desarrolló en el marco de los operativos permanentes de control y seguridad vial desplegados en el departamento, con el objetivo de frenar el tránsito de sustancias utilizadas en economías ilícitas. El resultado operativo permitió afectar directamente la infraestructura criminal dedicada al suministro de químicos esenciales para laboratorios clandestinos ubicados en el sur del país.
El procedimiento fue adelantado por la Seccional de Tránsito y Transporte de Cundinamarca en el sector del Peaje Chinauta, zona rural de Fusagasugá. Durante las labores de registro y control, los uniformados detuvieron un vehículo tipo tractocamión que cubría la ruta Soacha–Putumayo, un corredor identificado por las autoridades como estratégico para el transporte de insumos con destino a estructuras del narcotráfico. La intervención oportuna permitió verificar tanto la carga como la documentación presentada por el conductor, activando los protocolos de inspección establecidos para este tipo de operativos preventivos en las vías nacionales.
Al revisar los documentos que amparaban el transporte de la mercancía, los uniformados detectaron inconsistencias que levantaron sospechas sobre la legalidad del cargamento. Tras una inspección detallada, se estableció que la documentación presentada era presuntamente falsa, lo que permitió avanzar en la verificación física del contenido del vehículo. Este hallazgo fue determinante para descubrir el transporte irregular de sustancias químicas controladas, confirmando una modalidad recurrente utilizada por organizaciones criminales para evadir los controles y abastecer laboratorios clandestinos dedicados al procesamiento de alcaloides.
En el interior del tractocamión fueron halladas 46 canecas que contenían insumos líquidos altamente controlados. De estas, 18 canecas correspondían a ácido clorhídrico, con un volumen aproximado de 990 galones, mientras que las 28 restantes contenían ácido sulfúrico, sumando cerca de 700 galones. En total, la incautación alcanzó los 1.690 galones de sustancias químicas, cuyo avalúo comercial se estima en aproximadamente 80 millones de pesos. Estos compuestos son fundamentales en las distintas etapas del procesamiento de cocaína.
De acuerdo con las labores de inteligencia adelantadas por la Policía, los insumos incautados tenían como destino final laboratorios clandestinos ubicados en el departamento del Putumayo. En estas instalaciones ilegales, las sustancias químicas son utilizadas para la extracción y cristalización de alcaloides, que posteriormente son integrados a las cadenas del narcotráfico internacional. El desvío de estos químicos representa una de las principales fuentes de abastecimiento para las economías ilícitas que operan en zonas rurales y de frontera del sur del país.
Las autoridades señalaron que la afectación a este tipo de cadenas logísticas resulta estratégica, ya que limita la capacidad operativa de los grupos criminales sin necesidad de intervenir directamente los cultivos ilícitos. El control sobre los insumos químicos es considerado un eje clave en la lucha contra el narcotráfico, debido a que sin estos elementos resulta imposible completar el proceso de producción de drogas destinadas a mercados internacionales, especialmente en Centro y Norteamérica, a través de rutas ilícitas transnacionales.
Durante el procedimiento fue capturado el conductor del vehículo, quien fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente junto con el automotor y la totalidad del material incautado. El detenido deberá responder por los delitos relacionados con el transporte ilegal de sustancias químicas controladas y el uso de documentación falsa. La judicialización busca establecer posibles vínculos con organizaciones criminales dedicadas al suministro de insumos para el narcotráfico y desarticular redes logísticas asociadas a esta actividad ilegal.
La Policía de Cundinamarca reiteró su compromiso con la seguridad vial y la lucha frontal contra el narcotráfico en las vías del departamento. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa relacionada con el transporte irregular de sustancias peligrosas o ilícitas, a través de la línea 123. Estas acciones, señalaron las autoridades, son fundamentales para fortalecer la prevención, proteger los territorios y cerrar el paso a las economías ilegales que afectan la seguridad y el desarrollo del país.

