El presidente Gustavo Petro ordenó a la Fuerza Pública poner especial atención al fentanilo, al advertir que se trata hoy de la droga más peligrosa por su alto poder letal. Durante el Consejo de Ministros televisado desde la Casa de Nariño, el mandatario calificó este opioide sintético como un “arma de destrucción masiva” y subrayó que la prioridad del Estado debe ser la incautación, la persecución de las redes criminales y la identificación de posibles cabecillas vinculados a su tráfico.
En su intervención, el jefe de Estado citó cifras recientes de Estados Unidos, donde el consumo de fentanilo estaría causando cerca de 72.000 muertes al año, una situación que describió como una verdadera epidemia de salud pública. Por ello, insistió en que Colombia debe concentrar esfuerzos en prevenir el ingreso y expansión de esta sustancia en el país, antes de que se convierta en una amenaza mayor para la población.
El presidente también se refirió a versiones sobre una eventual producción de fentanilo en Colombia. Según explicó, el país no cuenta con el aparato industrial necesario para fabricar los insumos químicos que requiere esta droga. Sin embargo, alertó sobre el riesgo del contrabando de precursores, que podrían ser mezclados localmente y resultar incluso más rentables que la cocaína, lo que obliga a reforzar los controles y la prohibición legal de estos insumos.
Petro enfatizó el impacto devastador de esta sustancia al señalar que cantidades mínimas pueden causar muertes masivas. Indicó que el fentanilo ya ha aparecido en Colombia en proporciones reducidas, pero con consecuencias letales, lo que refuerza la urgencia de una acción estatal decidida y coordinada para impedir su expansión.
En el mismo Consejo de Ministros, el Gobierno presentó cifras sobre cultivos ilícitos. El director de la Policía Nacional de Colombia, general William Rincón Zambrano, informó que el crecimiento de los cultivos de hoja de coca se desplomó en 56,9 % durante los últimos tres años, de acuerdo con el Sistema Integrado de Información y Monitoreo Antinarcóticos (Siima), con corte a agosto de 2025.
El oficial explicó que el Siima, que emite reportes cada cuatro meses, ofrece una medición más precisa que el antiguo Simci de Naciones Unidas, el cual generaba informes anuales. El presidente Petro cuestionó metodologías previas y pidió que estos informes se realicen incluso con mayor frecuencia, subrayando que el indicador clave debe ser la producción real de cocaína, y no solo la estimación potencial.
Según el reporte, las áreas de cultivos retomados pasaron de 30.851 hectáreas en 2022 a 15.159 en 2025, mientras que de las 216.169 hectáreas detectadas de forma continua, 56.639 corresponden a áreas abandonadas en regiones como Catatumbo, Caquetá, Guaviare y los Llanos Orientales. Estas zonas, señaló la Policía, representan una oportunidad para la sustitución productiva y la recuperación del territorio.
Otro punto central fue la incautación de divisas del narcotráfico. Al comparar los primeros 1.278 días de los últimos tres gobiernos, esta administración registró un aumento del 1.287 % en la incautación de recursos ilegales, equivalente a US$1.873 millones. Ante estas cifras, el presidente se preguntó por el destino final de ese dinero y pidió a los ministerios de Hacienda y Justicia trabajar con la Fiscalía General de la Nación para establecer su paradero y fortalecer la acción contra las finanzas del crimen organizado.
