Desde este lunes, el Ministerio de Defensa Nacional adelanta una agenda diplomática de alto nivel en Estados Unidos, encabezada por el ministro Pedro Sánchez Suárez. La visita tiene como objetivo consolidar la cooperación bilateral en la lucha contra la criminalidad y los carteles del narcotráfico. Se trata de un recorrido estratégico que se extenderá por tres días. En él se abordarán temas sensibles de seguridad regional. La agenda busca resultados concretos. El énfasis estará en amenazas trasnacionales.
Esta visita se desarrolla como antesala a la que realizará en febrero el presidente Gustavo Petro Urrego. En ese contexto, el MinDefensa presentará a altos funcionarios del gobierno norteamericano los avances y desafíos de Colombia en la lucha contra las drogas. El propósito es explicar el enfoque integral del país. También se busca fortalecer la confianza mutua. La agenda combina diplomacia y seguridad. El mensaje central es de cooperación sostenida. Colombia quiere mostrar resultados y proyección regional.
Durante los encuentros programados se diseñarán estrategias binacionales y se trazará una hoja de ruta conjunta. El foco estará en afectar de manera crítica las amenazas que impactan a ambos países. Entre los temas clave se encuentran inteligencia, tecnologías de drones y antidrones. También se abordarán mecanismos de intercambio de información. La cooperación técnica será prioritaria. El objetivo es anticipar riesgos y neutralizar estructuras criminales. La agenda apunta a acciones coordinadas.
Como preparación para el viaje, se realizó una reunión virtual con Joseph Humire, subsecretario para Asuntos Hemisféricos del Departamento de Defensa de Estados Unidos. En ese espacio se definieron los puntos centrales de la agenda. Ambas delegaciones alinearon expectativas y prioridades. El diálogo previo permitió estructurar los encuentros presenciales. La coordinación fue clave para optimizar resultados. La agenda quedó claramente establecida.
En esta fase preparatoria también participó la canciller Rosa Villavicencio, junto con la Embajada de Estados Unidos en Colombia. La videoconferencia permitió socializar los esfuerzos de Colombia contra el narcotráfico. Se destacó la importancia de explicar el enfoque nacional. El diálogo diplomático acompañó el componente de seguridad. La articulación interinstitucional fue determinante. La agenda se concibió como integral.
La delegación colombiana incluye representantes de los ministerios de Justicia y de Relaciones Exteriores. Están previstas reuniones con funcionarios del Departamento de Defensa, miembros del Senado de los Estados Unidos vinculados a temas de armas e inteligencia, y asesores de la Casa Blanca. El nivel de interlocución es alto. Esto refleja la relevancia estratégica del encuentro. La cooperación se aborda desde múltiples frentes. El diálogo será técnico y político.
El ministro Sánchez Suárez señaló que en la agenda se mostrará cómo Colombia enfrenta la producción de drogas con resultados verificables. Indicó que, aunque los enfoques frente al consumo pueden ser distintos, son complementarios. El énfasis estará en la corresponsabilidad internacional. El diálogo es la vía para resolver diferencias. Colombia, afirmó, es uno de los países que combate con mayor contundencia el narcotráfico. El mensaje busca equilibrio y cooperación. La evidencia será central en las discusiones.
Esta agenda estratégica es considerada clave para fortalecer los lazos binacionales. Permitirá consolidar iniciativas conjuntas contra grupos criminales financiados por el narcotráfico. El Gobierno colombiano espera avanzar en acuerdos operativos y tecnológicos. La cooperación internacional es vista como un pilar de la seguridad regional. Estados Unidos sigue siendo un aliado central. El recorrido diplomático marca el tono de los próximos meses. La agenda de seguridad entra en una fase decisiva.

