Más allá de los libros: música, teatro y deporte como relatos de país en el Hay Festival

 

Pensar la cultura únicamente desde los libros sería quedarse corto. El Hay Festival Colombia 2026 amplía deliberadamente el marco y entiende que la música, el teatro y el deporte también son lenguajes desde los cuales se narra un país, se construye identidad y se disputa memoria. No como entretenimiento periférico, sino como formas legítimas de pensamiento y expresión social.

La música aparece en el festival como archivo vivo de la historia latinoamericana. Canciones, ritmos y tradiciones populares no se presentan solo como espectáculo, sino como relatos que condensan luchas políticas, migraciones, resistencias y afectos colectivos. En ese cruce entre palabra y sonido, la cultura deja de ser elitista y se vuelve experiencia compartida.

El teatro, por su parte, irrumpe como espacio de confrontación ética. El cuerpo en escena, la voz y el gesto permiten abordar temas como la violencia, la desaparición, la justicia y el duelo desde una intensidad que muchas veces el discurso racional no alcanza. El Hay Festival reconoce en las artes escénicas una capacidad única para interpelar emocionalmente al espectador y activar preguntas incómodas.

El deporte, tradicionalmente relegado a las secciones de entretenimiento, es incorporado aquí como fenómeno cultural y social. Más allá de la competencia, el deporte cuenta historias de disciplina, sacrificio, desigualdad, gloria y fracaso. Habla de territorios, de oportunidades truncadas y de identidades colectivas que se juegan tanto en la cancha como fuera de ella.

Este cruce de lenguajes rompe con la división entre alta cultura y cultura popular. El Hay Festival propone que no hay jerarquías fijas cuando se trata de entender la experiencia humana. Una canción, una obra de teatro o una hazaña deportiva pueden decir tanto sobre una sociedad como una novela o un ensayo.

En el contexto colombiano, esta apuesta tiene un significado particular. Música, escena y deporte han sido espacios de resistencia, cohesión comunitaria y narración alternativa en medio de la violencia y la exclusión. Reconocerlos como parte del debate cultural es también reconocer su papel en la construcción de país.

Al integrar estos lenguajes en su programación, el Hay Festival Colombia 2026 amplía el concepto mismo de pensamiento. Pensar no es solo leer o escribir: es escuchar, mirar, moverse, emocionarse y compartir. La cultura, entendida así, deja de ser un privilegio y se convierte en un territorio común.

Más allá de los libros, el festival recuerda algo esencial: los países no solo se explican, también se cantan, se representan y se juegan. Y en esos relatos, muchas veces, se esconde una verdad que no cabe en las palabras.

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