Martes, 3 de febrero: se confirma la reunión entre Petro y Trump en Washington

 

La relación entre Colombia y Estados Unidos tendrá un nuevo capítulo el martes 3 de febrero de 2026, cuando el presidente Gustavo Petro se reúna en Washington con Donald Trump, en un encuentro que ha despertado atención regional e internacional por su contexto político y geoestratégico.

Así lo anunció el mandatario colombiano en medio de la transmisión televisiva del Consejo de Ministros, en donde señaló que este encuentro será clave para fortalecer las medidas frente a la lucha en contra del narcotrafico en la región.

La cita, que se llevará a cabo en la Casa Blanca, quedó oficialmente agendada luego de varios días de versiones cruzadas que solo hablaban de una reunión “en la primera semana de febrero”, sin una fecha concreta. La confirmación del martes 3 despeja dudas y marca el inicio formal de un nuevo diálogo directo entre ambos mandatarios.

El encuentro se produce tras semanas de tensión diplomática, declaraciones públicas de alto voltaje y un clima de incertidumbre en la relación bilateral. Sin embargo, una llamada telefónica previa entre Petro y Trump permitió destrabar el escenario y abrir la puerta a una conversación cara a cara, considerada clave por ambas partes.

Desde Washington, Trump ha señalado que espera un encuentro “muy beneficioso”, mientras que desde Bogotá se ha insistido en la necesidad de retomar el diálogo institucional para abordar los temas estructurales que históricamente han marcado la agenda entre ambos países.

Entre los asuntos que se prevé estarán sobre la mesa se encuentran la política antidrogas, la cooperación en seguridad, el fenómeno migratorio y el papel de Colombia en el equilibrio regional de América Latina. Aunque la agenda oficial no ha sido revelada, fuentes diplomáticas coinciden en que será una conversación amplia y estratégica.

El encuentro también se da en un momento en el que Estados Unidos revisa su política hacia la región y Colombia busca reposicionarse como un actor clave en los debates hemisféricos, en medio de un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y reacomodos de poder.

Para el gobierno colombiano, la reunión representa una oportunidad de recomponer canales de comunicación y defender su visión sobre temas sensibles, especialmente en materia de drogas, desarrollo rural y cooperación internacional. Para Trump, el encuentro refuerza su mensaje de liderazgo hemisférico y control de la agenda regional.

Así, el 3 de febrero no será solo una fecha en el calendario diplomático, sino un punto de inflexión que podría redefinir el tono y el alcance de la relación entre Bogotá y Washington en los próximos años, con efectos que irán más allá de ambos países.

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