¿Lo están llamando para estafarlo? Claves para evitar las nuevas modalidades de fraude en 2026

 


Las estafas telefónicas y digitales siguen en aumento en Colombia y se consolidan como una de las principales amenazas para la seguridad financiera y personal de los ciudadanos. En 2026, los métodos de fraude se han vuelto más sofisticados, aprovechando la confianza, la urgencia emocional y el uso intensivo de canales digitales. En este contexto, Truecaller, plataforma global de identificación de llamadas y bloqueo de spam, advierte sobre las modalidades más frecuentes y comparte recomendaciones clave para ayudar a los usuarios a identificar, prevenir y bloquear intentos de estafa antes de convertirse en víctimas.


Una de las prácticas más comunes sigue siendo la suplantación de identidad mediante llamadas telefónicas. Los delincuentes se hacen pasar por bancos, entidades públicas, empresas de mensajería o plataformas digitales, utilizando números falsificados o aparentemente legítimos. Estas llamadas buscan generar confianza para obtener datos sensibles como contraseñas, números de tarjetas o códigos de verificación. La apariencia de legalidad y el tono profesional son parte de la estrategia, lo que dificulta que muchas personas identifiquen el fraude a tiempo y caigan en el engaño sin verificar la información recibida.


Otra modalidad recurrente está relacionada con falsas oportunidades de inversión, especialmente en criptomonedas y activos digitales. A través de llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos o WhatsApp, los estafadores prometen altas ganancias, retornos garantizados u oportunidades exclusivas por tiempo limitado. Estas ofertas suelen apoyarse en discursos técnicos o testimonios falsos para aparentar legitimidad. La presión por “no perder la oportunidad” lleva a muchas personas a transferir dinero o compartir información financiera sin realizar comprobaciones previas sobre la veracidad de la propuesta.


El phishing continúa siendo una de las herramientas más utilizadas por los delincuentes digitales. Mensajes que imitan comunicaciones oficiales de bancos, comercios o entidades públicas invitan a hacer clic en enlaces fraudulentos. Al acceder a estos sitios falsos, las víctimas ingresan sus credenciales personales o bancarias, que son capturadas por los estafadores. En muchos casos, estos mensajes alertan sobre supuestos problemas con cuentas, pagos pendientes o actualizaciones urgentes, aprovechando el desconocimiento o la preocupación del usuario para inducir el error.


También persisten las estafas basadas en la urgencia emocional. Llamadas que anuncian bloqueos inmediatos de cuentas, premios inesperados o emergencias familiares buscan generar miedo o ansiedad para que la víctima actúe sin verificar la información. Este tipo de fraude apela a reacciones impulsivas, reduciendo la capacidad de análisis. Los estafadores insisten en que la acción debe tomarse de inmediato, evitando que la persona consulte con terceros o contacte directamente a la entidad que supuestamente origina la llamada.


Frente a este panorama, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. Especialistas recomiendan desconfiar de llamadas y mensajes no solicitados, especialmente aquellos que prometen beneficios inmediatos o generan presión. Nunca se debe compartir información personal, bancaria o códigos de verificación por teléfono o mensajes. Incluso si el número parece legítimo, es fundamental verificar la identidad del remitente a través de canales oficiales antes de realizar cualquier acción que comprometa datos sensibles.


Otra recomendación clave es evitar hacer clic en enlaces sospechosos y acceder siempre a los sitios oficiales escribiendo directamente la dirección web en el navegador. Además, es importante implementar medidas de seguridad adicionales como la autenticación de dos factores en cuentas digitales, lo que añade una capa extra de protección frente a accesos no autorizados. Estos hábitos reducen significativamente el riesgo de ser víctima de fraudes cada vez más elaborados y difíciles de detectar.


En un entorno donde las estafas evolucionan con rapidez, mantenerse informado y adoptar prácticas de comunicación segura es fundamental. El uso de herramientas tecnológicas para identificar llamadas sospechosas, bloquear spam y recibir alertas de fraude se convierte en un aliado clave para los ciudadanos. La combinación de información, prevención y tecnología permite anticiparse a las amenazas y proteger la información personal antes de que sea demasiado tarde.

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