El CES 2026 volvió a confirmar por qué es el mayor escaparate global de la tecnología de consumo, y LG Electronics se encargó de marcar uno de los momentos más comentados del evento. En el Centro de Convenciones de Las Vegas, la compañía presentó una instalación inmersiva que combina diseño, inteligencia artificial e ingeniería avanzada para mostrar hacia dónde se dirige la experiencia tecnológica en los próximos años.
Bajo el lema “Innovación en Sintonía Contigo”, LG dio la bienvenida a los visitantes con el In Tune Monument, una estructura monumental compuesta por 38 pantallas OLED de última generación. Más que un elemento decorativo, la instalación funciona como una carta de presentación conceptual, en la que la marca plantea una relación más orgánica entre las personas, el entorno y la tecnología que las rodea.
El monumento está construido con los televisores LG OLED W6, los primeros del mundo en incorporar un diseño tipo Wallpaper con apenas nueve milímetros de grosor. Esta delgadez extrema, sumada al sistema Zero Connect que elimina cables visibles, convierte a la pantalla en un elemento casi arquitectónico, capaz de integrarse al espacio sin romper la armonía visual.
Cada una de las 38 pantallas reproduce contenidos independientes curados desde LG Gallery+, que al interactuar entre sí generan una sensación de continuidad, profundidad y movimiento. El resultado es una experiencia inmersiva que trasciende la imagen tradicional y propone una nueva forma de narrar historias a través de superficies digitales conectadas entre sí.
La apuesta no surge de la nada. En ediciones recientes del CES 2026, LG ha convertido sus stands en ejercicios de experimentación visual: en 2025 sorprendió con un muro cinético de 724 paneles móviles; en 2024, con una pared de televisores OLED transparentes; y en 2020, con una icónica ola digital formada por 200 pantallas.
En este contexto, el In Tune Monument no solo refuerza el liderazgo de LG en tecnología OLED, sino que también anticipa la evolución de las pantallas como medios expresivos. Ya no se trata únicamente de calidad de imagen, sino de cómo estos dispositivos dialogan con la arquitectura, el arte y la experiencia cotidiana de las personas.
La instalación funciona así como una declaración de marca: las pantallas dejan de ser objetos aislados para convertirse en superficies vivas, capaces de adaptarse, comunicar y generar emociones. Diseño, IA e ingeniería convergen para construir un lenguaje visual que va más allá del entretenimiento y se acerca al arte interactivo.
Con más de 130.000 asistentes esperados de más de 150 países, el CES 2026 es un escenario altamente competitivo. En medio de lanzamientos y anuncios, LG volvió a diferenciarse no por la cantidad de productos presentados, sino por su capacidad de usar la tecnología como narrativa, proyectando un futuro donde innovación y experiencia avanzan en perfecta sintonía.
