Las tarifas de energía eléctrica en Colombia registran una reducción sostenida superior al 16% a nivel nacional y de más del 28% en el Caribe colombiano, según informó el Ministerio de Minas y Energía. El balance corresponde a las medidas adoptadas durante los últimos dos años para corregir los fuertes incrementos que venía presentando el sector eléctrico y aliviar el impacto en los hogares.
Cuando inició el gobierno del presidente Gustavo Petro, las tarifas de energía crecían a ritmos cercanos al 25,9% anual, muy por encima de la inflación y del aumento de los ingresos familiares. En ese momento, el costo del kilovatio hora alcanzó picos superiores a los $1.000 a nivel nacional y a los $1.200 en la región Caribe, afectando de manera directa el presupuesto de millones de usuarios.
A partir de decisiones regulatorias y de política pública lideradas por la cartera minero-energética, desde noviembre de 2024 las tarifas comenzaron a crecer por debajo de la inflación. En 2025, ocho de los doce meses del año registraron variaciones anuales negativas, con reducciones que alcanzaron hasta el -4,81%, consolidando una tendencia favorable para los consumidores.
De acuerdo con el Ministerio, el costo promedio de la electricidad en el Caribe colombiano se ubica actualmente en $796 por kilovatio hora en los departamentos atendidos por Air-e y en $879 por kilovatio hora en los territorios atendidos por Afinia. Estas cifras representan reducciones promedio del 34% y 22%, respectivamente.
En el consolidado nacional, la reducción acumulada de las tarifas alcanza el 16%, reflejando un cambio significativo frente a los niveles registrados al inicio de la actual administración. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la tarifa de la luz cayó -2,54%, incluso por debajo del índice de precios al consumidor, que se ubicó en 5,10%.
Según el balance oficial, este comportamiento se traduce en alivios mensuales promedio de entre $30.000 y $70.000 para millones de hogares en todo el país. Cada vez una menor proporción del ingreso familiar debe destinarse al pago del servicio eléctrico, lo que impacta de forma directa la economía doméstica.
“Recibimos un sector con tarifas desbordadas y hoy, gracias a decisiones firmes, las familias colombianas pagan menos por la luz y cuentan con mayor estabilidad en sus facturas”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, al destacar los resultados de la política tarifaria implementada.
Finalmente, el Ministerio de Minas y Energía reiteró que continuará avanzando en medidas estructurales para garantizar tarifas justas, fortalecer la regulación del sector eléctrico, mantener la confiabilidad del servicio y proteger el poder adquisitivo de los hogares colombianos en el mediano y largo plazo.
