La integración acelerada de sistemas basados en inteligencia artificial en la industria del entretenimiento está abriendo nuevas superficies de riesgo, según un análisis del Kaspersky Security Bulletin. La compañía de ciberseguridad Kaspersky advierte que estas tecnologías, ya presentes en procesos que van desde la venta de entradas hasta la creación y distribución de contenidos, pueden convertirse en vectores para fraudes, filtraciones y ataques automatizados que afecten a estudios, plataformas digitales y usuarios.
La dependencia de herramientas de IA convierte a estos sistemas en infraestructuras críticas para el negocio. Cualquier intrusión o uso indebido puede generar impactos no solo técnicos, sino también económicos, reputacionales y legales. En un entorno de estrenos globales, transmisiones en directo y comunidades digitales masivas, la seguridad de los datos y de los flujos de contenido se vuelve un factor estratégico para la continuidad operativa del sector.
Uno de los riesgos señalados es el uso de precios dinámicos en la venta de entradas. La IA permite ajustar valores en tiempo real, pero también puede ser utilizada por revendedores para identificar eventos de alta demanda y desplegar bots a gran escala. Esto facilita la compra masiva y la reventa automática con aumentos de precio, afectando tanto a consumidores como a organizadores de espectáculos.
El informe también advierte sobre vulnerabilidades en la producción de efectos visuales. El uso creciente de plataformas de IA en la nube implica mayor dependencia de proveedores externos y profesionales independientes, lo que amplía los puntos de acceso potenciales para atacantes. A través de sistemas de terceros, podrían sustraerse escenas o episodios antes de su estreno, sin necesidad de comprometer directamente la infraestructura de un estudio.
Las redes de distribución de contenido son otro objetivo relevante. Estas infraestructuras almacenan materiales sensibles como episodios sin estrenar o transmisiones en directo. Con ayuda de IA, los atacantes pueden analizar patrones de acceso, identificar configuraciones débiles e incluso insertar código malicioso en emisiones legítimas, ampliando el alcance de un posible incidente a múltiples producciones.
En el ámbito de los videojuegos, se anticipan usos indebidos de herramientas de IA. Usuarios podrían intentar sortear límites de plataformas para generar contenidos no autorizados o integrar material inapropiado mediante modelos externos. Además, una gestión deficiente de los datos de entrenamiento puede derivar en la generación de contenidos que incluyan información personal, con implicaciones de privacidad.
A esto se suman nuevas exigencias regulatorias. Las normas sobre IA exigirán mayor transparencia en contenidos generados con estas tecnologías y claridad sobre licencias y consentimiento para entrenar modelos con obras protegidas. Esto obligará a las empresas del sector a crear procesos internos y roles especializados para supervisar el uso de la IA tanto en ámbitos creativos como comerciales.
Ante este panorama, Kaspersky recomienda inventariar el uso de IA en toda la cadena de valor, reforzar la capacitación en ciberseguridad, revisar la arquitectura de redes de distribución de contenido e implementar controles específicos en despliegues de IA generativa. El objetivo es tratar los sistemas de IA y los datos asociados como parte de la superficie crítica de ataque, integrando su protección en la estrategia de seguridad empresarial.
